Microbios del suelo son benéficos para nuestra salud y combaten a la depresión 

 

  • Un estudio de la Universidad de Bristol identificó que la bacteria Mycobacterium Vaccae, presente en suelos sanos, alivia la depresión

     

  • Adicionalmente, hay investigaciones sobre los beneficios de esta bacteria para tratar la Enfermedad de Crohn e incluso la artritis reumatoide

 

ZONA VERDE / Radio Centro 1030  / Columna de Francisco Calderón Córdova / Grupo Radio centro /  7 de marzo de 2020.

 

La jardinería se ha considerado, por muchas generaciones, una actividad que brinda tranquilidad y alegría a quienes la realizan. De hecho, hay culturas -como la inglesa- que tienen arraigada profundamente esa práctica.

 

Resulta que esto tiene una seria explicación científica y se ha descubierto que los microbios del suelo tienen efectos similares en el cerebro a los que tienen medicamentos como el Prozac, sin los efectos secundarios negativos y sin el potencial de dependencia y síndrome de abstinencia que éste causa. En el 2007, un estudio de la Universidad de Bristol, en Inglaterra, liderado por el doctor Christopher Lowry y publicado en la revista científica Neuroscience, identificó que una bacteria específica presente en los suelos con condiciones saludables -Mycobacterium Vaccae- puede aliviar la depresión.

 

 

 

 

La investigación fue motivada, en primera instancia, por la sugerencia formulada por algunos investigadores en el sentido de que el fuerte aumento de los casos de asma y alergias durante el siglo pasado podría deberse a nuestra obsesión de vivir en espacios demasiado limpios (obsesión alimentada por la publicidad de productos de limpieza y en la que las bacterias -así, en general, se convierten en el principal enemigo de las personas). Se descubrió que los “microbios felices” que están en el suelo causan un aumento en los niveles de citocinas, lo que conduce directamente a una mayor producción de serotonina (un importante químico y neurotransmisor en el cuerpo humano que ayuda a regular el estado de ánimo, el comportamiento social, el apetito, la digestión, el sueño, la memoria, el deseo y la función sexual).

 

La falta de serotonina en nuestro organismo está directamente relacionada con la depresión, la ansiedad, el trastorno obsesivo convulsivo (o TOC) y los trastornos bipolares.

 

El estudio de la Universidad de Bristol probó mediante la inyección del Mycobacterium Vaccae en ratas, que la capacidad cognitiva, el menor estrés y una mejor concentración eran beneficios notables que duraban en promedio tres semanas. Adicionalmente, hay investigaciones sobre los beneficios de esta bacteria para tratar la Enfermedad de Crohn e incluso la artritis reumatoide.

 

En resumen, los resultados de esta investigación sugieren que simplemente con inhalar la Mycobacterium Vaccae (lo que es posible dando un paseo por la naturaleza o realizando jardinería), podría ayudar a lograr estados mentales de mayor alegría. El doctor Graham Rook, inmunólogo de la Universidad College London y coautor del artículo que hoy comento, sugiere que también podemos ingerir microbacterias a través de fuentes de agua o comiendo plantas -como la lechuga o la zanahoria- cultivadas en nuestro jardín o mediante métodos que no impliquen una exagerada asepsia de los alimentos.

 

 

 

 

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que el 95% de nuestros alimentos son directa o indirectamente producidos en el suelo; que los suelos juegan un papel clave en el ciclo del carbono y en la adaptación y combate del cambio climático (la mayor parte del carbono orgánico del mundo está almacenada en los suelos); que una tercera parte de los suelos en el planeta están moderada o altamente degradados; pero que el 28% de las tierras agrícolas del mundo producen cultivos que se desperdicia y, de paso, despilfarran 250 kilómetros cúbicos de agua.

 

En fin, ésta es sólo una breve reflexión para invitarnos a replantear cuál es la relación que tenemos en estas épocas modernas con el suelo y, sobre todo, el papel fundamental que éste tiene en el equilibrio de nuestra salud. Así que, como prácticamente todos los sábados después del programa de Zona Verde, me preparo ahora a comenzar mis labores de jardinería con un poco de más entendimiento del porqué esta actividad me resulta tan placentera y me relaja como pocas otras cosas.

 

 

 


Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón