Para el 2050, todos los arrecifes coralinos pudieran desaparecer de los océanos de la Tierra: Nature

 

  • Calentamiento y acidificación de los océanos han matado, en sólo dos años, a la mitad de los 3 mil 863 arrecifes de la Gran Barrera de Coral australiana

  • Se requiere concertar esfuerzos internacionales y, sobre todo, lograr acuerdos entre gobiernos y sectores productivos; lo contrario significaría un despropósito

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  7 de mayo de 2018.

 

Son numerosas las consecuencias que producen en el medio ambiente las actividades que todos realizamos cotidianamente (como el uso de la energía eléctrica, del transporte o la generación de basura, entre otras), y si bien podemos identificar y controlar estos impactos en alguna medida, muchos otros están aparentemente fuera de nuestro control. La situación se vuelve más preocupante al saber que muchos de estos efectos que generamos sobre el medio ambiente no los percibimos de manera cercana ni inmediata y, por tanto, no les atendemos con la celeridad con la que se requiere para evitar consecuencias funestas.

Esto es lo que hoy está sucediendo con nuestros océanos, que constituyen a las dos terceras partes del planeta Tierra, y donde se están acumulando los resultados más nefastos de nuestra irresponsable forma de actuar con la naturaleza.

Los océanos –responsables de la producción del 80% del oxígeno que respiramos- están absorbiendo cotidianamente el dióxido de carbono con el que los seres humanos estamos contaminando al planeta, volviéndose más ácidos y reteniendo en sus aguas hasta el 90% del calor adicional que hemos generado en nuestra atmósfera (principalmente por la quema de combustibles fósiles).  

 

 

La pérdida del PH y la elevación de la temperatura del agua de los océanos afectan ya directamente a las especies vivas que ahí habitan, al grado que los arrecifes de coral –hábitat de más de una cuarta parte de los peces del mundo- están perdiendo sus propiedades para generar alimento y, en consecuencia, para sostener a sus poblaciones. A este fenómeno se le llama “blanqueamiento”, básicamente porque los arrecifes coralinos pierden sus colores característicos y, según la revista Nature, durante los últimos 30 años esto ha matado ya a casi la mitad de los arrecifes de coral de todo el mundo.

Es preocupante saber que de los 3 mil 863 arrecifes que componen a la Gran Barrera de Coral australiana -y en solamente dos años, 2016 y 2017-, la ola de calor y sus efectos acumulativos mataron ya a la mitad de este magnífico sistema del Pacífico Sur; y que, durante los últimos 30 años, casi la mitad de los arrecifes de coral del mundo han desaparecido.

 

Blanqueamiento de la Gran Barrera de Coral australiana (National Geographic)

Los pronósticos que hacen los científicos y que son publicados por Nature apuntan a que, para el 2030, el 60% de todos los arrecifes del planeta estarán amenazados; a que el 98% de los arrecifes están y estarán expuestos a condiciones potencialmente fatales cada año; y señalan que, para el 2050 o poco después, todos los arrecifes de coral del mundo pudieran ser eliminados.

Ante esta situación, los científicos especulan sobre una posible reorganización natural de los ecosistemas oceánicos una vez que el cambio climático se estabilice, lo que –desde luego- resultaría en un escenario de la vida marina completamente distinto al que conocemos en la actualidad. Se habla de la subsistencia de arrecifes tolerantes al calor y al agua más ácida, lo que no garantiza que sus funciones puedan seguir sustentando la vida de numerosas especies y poblaciones marinas. Algunos equipos de científicos trabajan con cierto éxito en el desarrollo de “súper-arrecifes coralinos”, buscando más rapidez en su crecimiento, que sean resistentes al calor y a aguas más ácidas; sin embargo, son esfuerzos aislados que muy poco pueden hacer ante la velocidad del deterioro que estamos presenciando (como el caso australiano donde, en sólo dos años, murió el 50% de los arrecifes).

Nuevamente, la solución a este problema radica en la adaptación y mitigación del cambio climático, lo que implica esfuerzos no aislados de pequeños grupos de científicos, sino más bien concertar acciones internacionales entre gobiernos y sectores productivos a fin de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Éste es un reto que implicará el diálogo y la concertación de acciones entre gobiernos y empresarios nacionales (y no la confrontación), la suscripción de acuerdos y la reorganización de las cadenas productivas en el contexto internacional; pero, sobre todo, el reconocimiento –y no la negación- de que la vida en el planeta está frente a una encrucijada inédita.

 

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón