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Comunidades forestales mexicanas podrían ser beneficiadas por acuerdo de la COP21 de París  

 

 

 

* Lograr tasa cero de deforestación para el 2030 en México supondría inversiones en comunidades forestales, hoy por hoy, poseedoras del más del 80% de los bosques y las más marginadas del desarrollo

 

*  Al día de hoy, 187 países, de los 195 presentes en París, han presentado sus programas nacionales para combatir al calentamiento global y el cambio climático

 

 

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  21 de diciembre de 2015.

 

 

 

Este fin de semana tuve la oportunidad de reunirme con algunos amigos que estuvieron a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, la COP 21 de París, y debo decir que todos ellos coinciden en aseverar, con gran emoción, que se trató de la reunión mundial más importante de la historia contemporánea de la humanidad. Y esto, no sólo debido a que 195 países y sus líderes políticos estuvieron ahí reunidos, sino básicamente por la magnitud de los acuerdos ahí alcanzados para buscar una solución viable al incremento de la temperatura en el planeta y, por tanto, al consecuente cambio en los patrones climáticos que ha causado la actividad del ser humano durante ya dos siglos.


 

 

 

En principio, se dice que fue elegida la mejor herramienta, un acuerdo y no un tratado u otro protocolo -como el de Kyoto-, para garantizar la adopción de las medidas convenidas por parte de 187 naciones. Sobre todo, si se considera la actual configuración del Congreso norteamericano o las características de un Gobierno como el de China, es totalmente predecible que la adopción de un instrumento tan rígido sería inmediatamente rechazado y desechado por quienes son hoy los responsables de la mayor tasa de emisiones contaminantes a la atmósfera. Así que parece haber consenso en que el mundo optó por la mejor forma, un acuerdo, para avanzar en la lucha contra el cambio climático.

El Acuerdo de París que entrará en vigor dentro de cinco años, en el 2020, contempla de manera general cuatro grandes objetivos. Primero, que la temperatura del planeta no aumente más allá de los 2 grados centígrados en comparación con los niveles que existían en la era preindustrial. Se calcula que en la actualidad la temperatura del planeta ha aumentado entre 0.8 y 1 grado centígrado, en promedio, con las consecuencias climáticas que ya todos estamos presenciando, especialmente en países como México que, por su ubicación geográfica, es altamente vulnerable a las variaciones climáticas.

Segundo objetivo: desplegar medidas de adaptación al cambio climático a fin de reducir desastres y minimizar las pérdidas económicas por causa de fenómenos como, por ejemplo, el aumento de los niveles del mar, el incremento de la fuerza de los huracanes, la sequía o las inundaciones. Esto supone la activación, a partir del 2020, de un financiamiento anual del orden de los 100 mil millones de dólares para los países más vulnerables.

Tercer objetivo del Acuerdo de París: incrementar el desarrollo de energías y de procesos productivos que sean bajos en emisiones de gases de efecto invernadero. Y, finalmente, cuarto objetivo: se requiere tomar en cuenta las capacidades propias de cada nación, sobre todo en materia de inversión económica y de desarrollo de tecnologías, para evaluar los avances alcanzados.

Al día de hoy, 187 países, de los 195 presentes en París, han presentado ya sus estrategias y programas nacionales para combatir al calentamiento global y el cambio climático. En el caso de México, el compromiso de reducir la deforestación a tasa cero para el año 2030 es una de las medidas que, desde mi perspectiva, implica un área de oportunidad sumamente atractiva pues esto supondría el canalizar importantes inversiones económicas e invertir en tecnología y en capacitación para las comunidades forestales, hoy por hoy, poseedoras del más del 80% de los bosques y, desafortunadamente, las más marginadas del desarrollo en todo el país.

Ciertamente, como lo ha manifestado el científico de la NASA y principal estudioso del cambio climático, James Hansen, el mundo requiere medidas mucho, mucho más radicales para hacer frente al calentamiento global. Sin embargo, creo que París ha sido, efectivamente, un éxito al abrir una puerta hacia la esperanza.  

 

 

 

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón