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Complicidades políticas y desinterés arrasan con patrimonio arquitectónico de la Cd. de México 

  

 

 

* Pobre percepción de la ciudadanía sobre lo que es el patrimonio cultural de la Ciudad de México; se limita a algunos edificios del centro Histórico

 

* Una cuarta parte de los inmuebles patrimoniales de San Rafael, invadidos o destruidos por grupos políticos que lucran con la construcción de vivienda social

 

  

Por Antena Radio / Edición vespertina / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, Francisco Calderón Córdova / IMER Horizonte 107.9 FM y 1220 AM / Ciudad de México /  3 de noviembre de 2014.

 

 

Foto: Paco Calderón, 2014.

 

En el marco de los preparativos para el próximo Foro “Hablemos del Patrimonio; arquitectura, paisaje y ciudad”, a realizarse el 19 y 20 de noviembre aquí en la Ciudad de México, el jurado calificador del concurso fotográfico al que se convocó para este evento finalmente seleccionó a los 12 ganadores la semana pasada. Fueron más de 900 fotografías las que concursaron con imágenes de lo que, de acuerdo con sus autores, es considerado el patrimonio arquitectónico y cultural de la ciudad capital del país.

Enorme sorpresa la que tuvimos quienes revisamos las fotografías enviadas por el público participante porque, independientemente de su calidad técnica, pudimos constatar lo estrecho que es para la abrumadora mayoría el concepto de lo que es el patrimonio arquitectónico de la ciudad. Me atrevo a decir que entre un 70 y un 80 por ciento de las fotografías, fueron imágenes del Palacio de las Bellas Artes, de la Torre Latinoamericana, del Monumento a la Revolución y de Catedral; y el resto, fueron tomas de algunos edificios del Centro Histórico, como el Museo del Estanquillo, o del Ángel de la Independencia.

Prácticamente, los concursantes no enviaron imágenes de sitios patrimoniales de Mixcoac, de Iztapalapa, de Milpa Alta o de Iztacalco, o de otros tantos sitios patrimoniales de la Ciudad de México; y –con una excepción- mucho menos pudimos ver fotografías de las chinampas o de los bosques que son patrimonio natural del Distrito Federal.

 Con una percepción tan restringida de lo que es el patrimonio cultural de nuestra ciudad, no debiéramos sorprendernos por la desmesurada e incontrolada destrucción que se está haciendo en la actualidad de casas, edificios y hasta de espacios públicos patrimoniales. Nada menos el día de hoy, el diario Reforma denuncia la demolición de una casa en el número 250 de la avenida Ámsterdam, en la colonia Hipódromo, que está realizándose sin las autorizaciones ni las medidas establecidas por la ley y está poniendo en riesgo a cinco inmuebles colindantes catalogados como patrimonio arquitectónico.

Por su parte, La Jornada también publica hoy una larga lista de inmuebles y de espacios patrimoniales que han sido invadidos y destruidos por organizaciones vinculadas con Súper Barrio y con el Frente Popular Francisco Villa, sin que ninguna autoridad pública se atreva a hacer o haga nada por evitarlo (por evidentes razones de complicidad política). Este diario asegura que una cuarta parte de los 377 inmuebles patrimoniales y con valor artístico en la colonia San Rafael, están hoy invadidos, destruidos o expropiados para construir vivienda social. En la Nueva Santa María, en Azcapotzalco, inmuebles patrimoniales han sido demolidos para construir edificios de departamentos, algunos de ellos rebasando las alturas autorizadas por la normatividad.

En fin, son numerosos los ejemplos que dan cuenta de la acelerada pérdida del valioso e irrecuperable patrimonio arquitectónico y cultural de nuestra ciudad. Y no se puede culpar exclusivamente a la voracidad de algunos desarrolladores inmobiliarios de esto (pues finalmente lo que ellos saben hacer es negocios, no cultura); el mayor responsable de la pérdida de nuestra memoria histórica es un gobierno permisivo que, tanto desde el ámbito local como del federal, no aplica ni mejora los instrumentos jurídicos para la defensa de nuestro patrimonio arquitectónico.

La protección del medio ambiente construido –que contiene al patrimonio cultural de cualquier nación- debe ser objeto de campañas de difusión y de una mayor valorización social, con la finalidad de que sus beneficios alcancen a las comunidades que les resguardan.

Invito a nuestro auditorio a que participe en el Foro “Hablemos del Patrimonio; arquitectura, paisaje y ciudad”, convocado por la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial del Distrito Federal y por la Fundación Fomento Universal para la Difusión Arquitectónica de México (Fundarq), los días 19 y 20 de este mes de noviembre. Pueden encontrar información detallada en la página www.paot.mx

 

           

 

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón