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También son crimen organizado saqueadores de la selva y desarrolladores turísticos corruptos

  

* Consorcio chino promotor de "Cabo Dorado", en BCS, inhabilitado por el Banco Mundial desde el 2009 por prácticas fraudulentas y corrupción

 *  Secuestran a Julia Carabias saqueadores de la Lacandona y Montes Azules; en el DF, publicistas cortan árboles para liberar vista de sus anuncios comerciales

  

Por Antena Radio / Edición vespertina / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, Francisco Calderón Córdova / IMER Horizonte 107.9 FM y 1220 AM / Ciudad de México /  12 de mayo de 2014.

 

La atención mediática sobre las operaciones y la violencia generada por el llamado “crimen organizado” –básicamente a partir del gobierno calderonista-, se ha centrado en la producción, tráfico y distribución de la marihuana y, en menor medida, de otras drogas sintéticas. Esto –hay que reconocerlo- es un asunto que en los Estados Unidos ya está tomando las vías de solución más lógicas e históricamente demostradas, a través de la regulación legal de la producción, distribución y consumo de la marihuana.

Al día de hoy, son ya 22 estados del vecino país los que cuentan con reglas claras en el tema y, sobre todo, comienzan a beneficiarse de una actividad que aporta dinero a las arcas públicas.

 

 

Pero hay muchas otras caras del crimen organizado en México que la mayoría de los medios de comunicación no están denunciando –o lo hacen muy marginalmente- y que, callada pero certeramente, merman a nuestra calidad de vida, a nuestra salud y a la viabilidad misma de consolidarnos como un país próspero y democrático. Ejemplos de esto los estamos viendo a diario. El capital natural del país, es decir, la multicitada “riqueza nacional”, ni beneficia ni está en manos de todos los mexicanos, y mucho menos el Estado tiene control sobre ella (como lo establece nuestra Carta Magna). Unos cuantos particulares, operando desde la ilegalidad o con la complicidad de autoridades corruptas, reciben los beneficios de los bienes nacionales.

Sólo este año –de acuerdo con autoridades del SAT-, más de 270 mil toneladas de mineral de hierro fueron extraídas, comercializadas y embarcadas ilegalmente en el puerto de Lázaro Cárdenas, fundamentalmente con destino al mercado chino. ¿Cuánto más de la riqueza del subsuelo mexicano estará beneficiando a unos pocos? 

 

 

También, el pasado 30 de abril nos enteramos –básicamente a través de un solo medio y, de forma viral, en las redes sociales- de la desaparición de la maestra Julia Carabias en la reserva de la biosfera de Montes Azules. Un grupo criminal secuestró durante dos días a esta excepcional mujer que ha sido responsable y protagonista activa en la defensa de los recursos naturales del país y, particularmente, de la Selva Lacandona. Por si los motivos de este inaceptable secuestro no resultaron lo suficientemente claros, el sábado pasado ella misma les ha señalado en su columna del periódico Reforma. Criminales que se dedican a saquear la flora y la fauna de la selva, además de invadir, deforestar y especular con su territorio, fueron los responsables de este acto para el que, hasta ahora, no sabemos de ninguna respuesta contundente por parte del Estado mexicano y de su sistema de impartición de justicia. 

 

Julia Carabias Lillo, con Francisco Calderón Córdova y Érika Larios Muñoz (foto: Territorio Ambiental, PAOT - IMER, 2013)

 

En Baja California Sur, donde –al parecer- con el beneplácito de la autoridad ambiental se pretende aprobar un proyecto turístico (Cabo Dorado) de 22 mil 500 cuartos, tres campos de golf, una aeropista y un ducto de 14 kilómetros para extraer agua del acuífero Santiago, se sabe que es promovido por un consorcio chino –Beijing Sansong Internacional Trade Group- inhabilitado por el Banco Mundial desde el 2009, por presuntas prácticas fraudulentas y corrupción. Yo felicito al luchador mexicano y mi amigo, “El Hijo de El Santo”, por su valiente denuncia y defensa en los medios del patrimonio natural del Mar de Cortés. 

Reforma / Ciudad: 12 de mayo de 2014

Y, finalmente, hoy y aquí mismo, en la Ciudad de México, la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) ha desenmascarado nuevamente la recurrente práctica de empresas publicitarias corruptas que, violando abiertamente las leyes, afectan y destruyen al arbolado urbano para visibilizar sus anuncios comerciales en vialidades primarias. Éste ha sido el reciente caso de 105 árboles en la zona comercial de Santa Fe.  

La única manera en que los mexicanos lograremos arrancar de las manos de las distintas expresiones del crimen organizado a nuestro patrimonio natural y, así, garantizar el bienestar de las generaciones presentes y futuras, es apropiándonos de éste y exigiendo el cumplimiento de la ley. Sólo cuando todos como sociedad conozcamos los valiosos servicios y el bienestar que las selvas y los bosques, los mares y los ríos, la flora y la fauna nos brindan, entenderemos la importancia de su defensa legal y de su efectiva conservación.

 

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón