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Enorme potencial turístico de México en materia de avistamiento de aves

  

* Nuestro país es el décimo lugar mundial y el séptimo en América en variedad de aves; la ONU convoca a impulsar el turismo para la conservación de aves migratorias

 *  Los Tuxtlas, en Veracruz, ejemplo de actividades ecoturísticas alrededor de aves; Quintana Roo, en cambio, ha destruido hábitat del flamingo en poco tiempo

  

Por Antena Radio / Edición vespertina / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, Francisco Calderón Córdova / IMER Horizonte 107.9 FM y 1220 AM / Ciudad de México /  5 de mayo de 2014.

 

El próximo fin de semana, es decir, el sábado 10 y domingo 11 de mayo, se festeja el Día Mundial de las Aves Migratorias. Se trata de una campaña de sensibilización anual  -coordinada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)- que está dirigida a promover la conservación de las aves migratorias y de sus hábitats en todo el planeta. Para este año 2014, el lema de la campaña será “Destino Rutas Aéreas: Aves Migratorias y Turismo”, buscando destacar el vínculo que existe entre la conservación de las aves migratorias, el desarrollo de las comunidades locales y el turismo de observación de fauna silvestre. 

 

 

En el planeta, existen alrededor de 10 mil distintas especies de aves, entre las cuales unas mil 800 están clasificadas como “migratorias” básicamente debido a su naturaleza nómada. Es decir, se trata de aves que tienen la necesidad de trasladarse de un territorio a otro debido a las variaciones climáticas estacionales, que resultan desfavorables para el apareamiento y el desarrollo de las crías. De estas mil 800 especies de aves migratorias, alrededor del 15% se encuentran en peligro de extinción, básicamente por la modificación o la destrucción de sus hábitats naturales. Este año, la ONU y las distintas organizaciones involucradas en el festejo del Día Mundial de las Aves Migratorias, están viendo en el turismo (y en la movilidad transfronteriza de más de mil millones de personas) una oportunidad para trabajar en favor de la conservación de la biodiversidad.   

México es un país privilegiado en cuanto a la diversidad de aves que habitan –ya sea de manera permanente o transitoria- en todo su territorio. Nuestro país ocupa el lugar número diez en todo el mundo, y el séptimo en América Latina, en cuanto a la variedad de aves que acoge. De las más de mil setenta especies de aves que existen en todo México, alrededor del 70 por ciento son aves residentes y el 30 por ciento restante son aves migratorias. Un diez por ciento de todas las especies son aves endémicas, es decir, que sólo se les puede encontrar en México y que no existen en ninguna otra parte del planeta Tierra. 

 

 

En cada entidad de la República es posible encontrar entre 400 y 500 especies diferentes de aves, pero el indiscutible primer lugar en cuanto a variedad es el estado de Oaxaca, donde existen más de 800 diferentes especies de aves (más del 7 por ciento de ellas endémicas de la región). Le siguen Veracruz, Chiapas, Guerrero, Tabasco y Sonora; hasta llegar al estado de Aguascalientes, que cuenta con la menor variedad de aves en el país. Aquí mismo, en la Ciudad de México, y a pesar de la contaminación del aire o el ruido, durante todo el año es posible observar a cerca de 400 distintas especies de aves, ya sea sobre los cables de luz, en los parques, en el arbolado urbano o en los jardines particulares. En los humedales de Xochimilco y de Tláhuac –hoy gravemente amenazados por la urbanización-, y a veces en otras zonas de la ciudad, ocasionalmente es posible avistar a aves migratorias como los pelícanos blancos o algunas especies de pato silvestre. 

De tal manera que, en el marco de la propuesta que hacen las Naciones Unidas en el sentido de promover en el 2014 actividades turísticas en torno a la diversidad biológica (en este caso, la variedad de aves), México es uno de los países cuyas ventajas competitivas le sitúan en un lugar sumamente privilegiado. Hay comunidades que –desde ya hace muchos años- así lo han comprendido y que han visto en la conservación de los atractivos naturales una actividad que les remunera económicamente. Por ejemplo, la Red de Ecoturismo Comunitario de Los Tuxtlas, en Veracruz, han hecho de la observación de aves uno de los principales atractivos de sus paquetes turísticos. 

En la Riviera Maya, en la laguna de Bacalar, la observación de flamingos (o flamencos) ha sido un atractivo turístico que, desafortunadamente, ha disminuido radicalmente por la intensa ocupación del territorio quintanarroense y la destrucción que se ha venido haciendo del hábitat natural de esta excepcional ave.

 

 

Revaloremos la enorme riqueza de aves con la que cuenta México, conservémosla y aprovechémosla de forma tal que las generaciones presentes y las futuras sean beneficiarias de su vuelo en libertad.  En el Día Mundial de las Aves Migratorias, conozcamos más de cerca a estos imprescindibles visitantes y aprendamos a respetarles.

 

 

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón