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Recomienda ONU "ciudades verdes" como el camino para enfrentar al cambio climático   

 

 

*  Avalará PAOT a la Carta de la Tierra y será punto focal de esta iniciativa internacional en la Ciudad de México

 

* Día de la Madre Tierra convoca a usar más racionalmente la energía, aprovechar el agua, mejorar manejo de residuos y abatir contaminación   

 

 

 

Por Antena Radio Tercera Emisión / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER Horizonte 107.9 FM, 1220 AM y Radio México Internacional / 21 de abril de 2014.

 

 

 

 

Desde el 22 de abril de 1970, y convocado por numerosas agrupaciones juveniles y distintos grupos sociales estadounidenses, se comenzó a festejar el Día de la Tierra. Se trataba de hacer conciencia sobre el desmedido uso que la humanidad estaba y está haciendo de la naturaleza. Mediante distintas actividades educativas, los promotores de esta iniciativa buscaban que los ciudadanos norteamericanos tomaran conciencia sobre el deterioro ambiental causado por sus insostenibles patrones de consumo. Sólo así sería posible que –de manera colectiva y, después, sumando al concierto de las naciones- el deterioro ambiental del planeta fuera frenado. 

Gracias al apoyo de legisladores como Gaylord Nelson, activo promotor del Día de la Tierra, fue posible que en los años 70 el Congreso norteamericano promulgara diversas leyes dirigidas a la protección de la naturaleza y para el control de la contaminación ambiental.  

Fue hasta el año 2009, cuando la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró al 22 de abril como el Día Internacional de la Madre Tierra. La expresión “Madre Tierra”, además de buscar sumar a la cosmogonía milenaria propia de diversos pueblos y regiones, quiso reflejar la interdependencia que existe entre los seres vivos y los distintos ecosistemas del planeta.  

En el 2014, la conmemoración del Día Internacional de la Madre Tierra llamará la atención sobre los formidables retos que, en la actualidad, estamos enfrentando como humanidad. Sobre todo, asumir el hecho de que la mayoría de la población mundial ha emigrado a los centros urbanos y que esto tiene contundentes efectos en el cambio climático. Crear comunidades sustentables –subraya la ONU- es hoy más urgente que nunca.  

Con el tema de “ciudades verdes”, la ONU está convocando a los países miembros a pensar en que hay que invertir inteligentemente los recursos en tecnologías limpias, formular políticas públicas de largo aliento para alcanzar y consolidar el bienestar social y, sobre todo, nos llama a educar y a formar una ciudadanía responsable con el medio ambiente, bajo la premisa de que nada es más poderoso que la acción colectiva de millones de personas. Así, y desde nuestras distintas actividades como parte –primero- de una nación y, después, como una comunidad planetaria, debemos asumir la responsabilidad de construir y transformarnos en habitantes de ciudades sustentables.

Es decir, tenemos que trabajar para consolidar centros urbanos donde el uso de la energía sea eficiente; que nuestras comunidades sean responsables con el aprovechamiento del agua; que exista un manejo integral de los desechos, pero también su reaprovechamiento; que ni el transporte ni las actividades productivas comprometan a la calidad del aire o contaminen con ruido; y –en resumen- ciudades donde la conservación de la diversidad de la vida y de la naturaleza sea nuestro principal capital.

Sin lugar a dudas, la sustentabilidad requiere de importantes inversiones económicas y, para realmente alcanzarla –como dicen por ahí-, tiene que ser también un buen negocio. Pero debemos recordar que, en la base de cualquier esfuerzo hacia el desarrollo sustentable, tiene que haber fundamentalmente un verdadero compromiso ético.

 Es ahí donde se suscriben instrumentos internacionales como la Carta de la Tierra, una declaración de principios éticos impulsada por la ONU y que en México cuenta ya con avales en distintas ciudades y sectores productivos y sociales de la república. La Carta de la Tierra (como “ley blanda”) puede ayudar tanto a las empresas como a las organizaciones civiles o instituciones públicas, a conducir su actividad considerando en todo momento garantías para el bienestar de la comunidad de vida de nuestro planeta. 

En el marco de la celebración del Día Internacional de la Madre Tierra, en los próximos días la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial del DF firmará como aval de la Carta de la Tierra y se constituirá como punto focal de esta iniciativa internacional en la Ciudad de México. Esto lo hará confiando en que muchas personas, organizaciones públicas y privadas de la capital del país, se irán sumando a sus principios y, con ello, comprometiéndose a la protección de la Madre Tierra y a la construcción de un mejor lugar en el que todos podamos vivir. Estaremos aquí dando seguimiento a esto.

 

 

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón