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El 2014 será un año de alto riesgo para México en materia de incendios forestales

 

* 21 dependencias federales estarán coordinadas con los 31 gobiernos de los estados y con el del Distrito Federal para atender esta materia

 

*  Prevención a largo plazo de incendios pasa por la inversión en el campo, tecnificando y capacitando al sector

 

 

Por Antena Radio Tercera Emisión/ Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER Horizonte 107.9 FM, 1220 AM y Radio México Internacional / 10 de febrero de 2014.

 

 

Es muy positivo ver que, con dos meses de anticipación al inicio del ciclo agrícola Primavera–Verano y, por tanto, de la temporada de mayor riesgo de incendios forestales en el país, las autoridades federales estén tomando cartas en el asunto. Este sábado –8 de febrero-, en la ciudad de Perote, en Veracruz, representantes del sector ambiental, del agro-forestal y del Ejercito Mexicano dieron a conocer el Programa Nacional de Protección Contra Incendios Forestales 2014

Desde mi perspectiva este hecho es de enorme relevancia porque, desde el año de 1998 se ha venido registrando un incremento sostenido del número de hectáreas afectadas año con año en México por causa de los incendios forestales. En el período 1998-2011, un solo incendio forestal afectó en promedio a una superficie de 35 hectáreas; pero, a partir del año 2007, la cifra se ha incrementado de manera sostenida hasta alcanzar hoy las 48 hectáreas siniestradas en cada incendio. 

Lamentablemente, en el 2011 se registraron casi un millón de hectáreas (956, 405) incendiadas en el país, poniendo a ese año como el más grave en materia de superficie afectada; y el año pasado, el 2013, ocupó el tercer lugar histórico en este rubro con más de 413 mil hectáreas afectadas. En síntesis, al año presenciamos más de 8 mil incendios forestales en el país cuyas afectaciones en la economía, en la integridad de los ecosistemas y en la salud de la población son incuantificables.

Lo que sí sabemos es que –hoy- el 99% de estos incendios son causados por la irresponsabilidad de las personas. Más de una tercera parte (36%) tiene su origen en las actividades agrícolas y forestales, sobre todo debido a una pobre tecnificación de este sector en nuestro país. También, una cuarta parte de todos los incendios forestales son provocados –entre otras causas- por la irresponsabilidad de personas que hacen fogatas, dejan basura o arrojan colillas de cigarro en las zonas boscosas. De hecho, las causas naturales son prácticamente insignificantes en la estadística nacional de los incendios. 

En este contexto, la existencia de un Programa Nacional de Protección Contra Incendios Forestales 2014 significa un aliento en los esfuerzos de protección y conservación de nuestra riqueza natural. Las capacidades del país para prevenir y combatir incendios forestales, en los hechos, crecerán mediante la entrada en operación de seis Centros Regionales de Manejo de Fuego (Sonora, Chihuahua, Jalisco, Puebla y Campeche). También crece el número de combatientes, técnicos y de equipamiento; y, además de un Centro Nacional de Control de Incendios Forestales, existirán 31 centros estatales y uno más en el Distrito Federal. Un total de 21 dependencias federales estarán coordinadas con los 31 gobiernos de los estados y con el del Distrito Federal para atender esta materia. 

La Comisión Nacional Forestal (Conafor) ha pronosticado que el actual será un año sumamente difícil en materia de incendios forestales. Y es que habiendo sido el 2013 el tercer año más lluvioso desde 1970 –y después de las severas heladas de las semanas recientes-, los bosques del país se encuentran hoy llenos de vegetación seca que, potencialmente, es combustible muy propicio para eventuales incendios.  

Sin lugar a dudas, la adopción de un Programa Nacional de Protección Contra Incendios Forestales significa un paso adelante en el abatimiento de un problema especialmente agudizado durante los últimos 16 años en México. Pero sus alcances no pueden superar los resultados de corto plazo y será necesario atacar las raíces más profundas del problema.  

Para blindar a nuestros bosques en contra de los incendios forestales en el largo plazo, requerimos de inversiones para impulsar la tecnificación de las actividades agropecuarias así como de programas de capacitación que brinden seguridad a los trabajadores del campo en el manejo del fuego y, desde luego, de otros riesgos latentes en el sector rural. Invito a quienes trabajan y viven en el campo mexicano a que se acerquen a las autoridades y se sumen al Programa Nacional de Protección contra Incendios Forestales 2014. Sólo con la participación ciudadana lograremos conservar y proteger a la riqueza natural de este país.

 

 

 

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón