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Falta política de comunicación para explicar el cambio de protección jurídica al Nevado de Toluca

 

 

*  Excelente noticia que el Nevado de Toluca deje de ser Parque Nacional y se transforme en Área de Protección de la Flora y Fauna; los pobladores serán los más beneficiados

 

* El capital natural de la zona completamente devastado; ha perdido 60% de sus bosques; hay extracción ilegal de minerales y especies, y asentamientos humanos crecen sin control 

 

 

Por Antena Radio / Edición vespertina / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, Francisco Calderón Córdova / IMER Horizonte 107.9 FM y 1220 AM / Ciudad de México /  7 de octubre de 2013

 

En días pasados, y con motivo de la publicación –el 1° de octubre- de un decreto presidencial que cambia el esquema de protección jurídica al Nevado de Toluca (de “Parque Nacional” al de “Área de Protección de la Flora y Fauna”), estalló una acalorada polémica en redes sociales motivada por la desinformación y el profundo desconocimiento de comunicadores y público en general sobre los instrumentos de la política y la gestión ambiental mexicana. 

Con un encabezado –ciertamente sarcástico- que a la letra rezaba “EPN cancela protección al Nevado de Toluca otorgada por Lázaro Cárdenas” (haciendo clara referencia a los argumentos oficiales en el caso de la Reforma Energética, en donde se dijo que “no se cambiaría ni una coma” a lo dicho por el General Cárdenas), se logró desatar la furia de una opinión pública que sólo lee eso –los titulares- y que se siente cómoda en la polarización y la denostación estéril. Es elocuente también que, muchos de quienes se oponen rabiosamente a lo que consideran una decisión presidencial regresiva, desconocen el estado de depredación que presenta actualmente el hasta hace unos días Parque Nacional del Nevado de Toluca. 

Por la imparable tala ilegal, su cobertura forestal se ha perdido hasta en un 60 por ciento (lo que ha mermado la capacidad para abastecer a los acuíferos de la cuenca); la extracción de minerales y de tierra por particulares para abastecer a la industria de la construcción, ha degradado al suelo y favorecido cambios en su uso; la explotación de muchas especies vegetales y animales ha mermado sensiblemente a las poblaciones naturales; en las faldas del volcán, han crecido descontroladamente desarrollos inmobiliarios y asentamientos humanos, así como actividades agrícolas que avanzan aceleradamente sobre la frontera forestal. 

Foto: Reforma, 5 de octubre de 2013. ______________________________________________________________

El decreto que establece el cambio de estatus de protección del Nevado de Toluca –de Parque Nacional a área de protección de la flora y fauna- no es una decisión aislada; es el resultado de un amplio proceso de participación de las comunidades originarias, de especialistas y académicos, así como de ciudadanos informados que participan en los Consejos Consultivos de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP). 

El cambio decretado la semana pasada elevará en los hechos el grado de protección del capital natural del Nevado de Toluca y, ahora por ley, las principales beneficiarias serán las comunidades ahí asentadas. Los pobladores del Nevado de Toluca tendrán apoyo financiero, jurídico y técnico para la realización de proyectos productivos sustentables y de conservación del área, desalentando, castigando y erradicando las muchas actividades ilegales que hoy la están depredando y que sólo favorecen a unos cuantos intereses particulares. 

Las casi 54 mil hectáreas del territorio del antes Parque Nacional seguirán conservándose, pero ahora bajo esquemas de vigilancia y aprovechamiento más estricto y sustentable de sus recursos. Además, un 4 por ciento del Área de Protección de la Flora y Fauna del Nevado de Toluca se transformará en “zona núcleo”; es decir, será un espacio en el que ninguna actividad humana será permitida ya, de no ser la investigación y la restauración controlada de los ecosistemas. En síntesis, es una excelente noticia el hecho de que el Nevado de Toluca se sume al Sistema de Áreas Naturales Protegidas que, al día de hoy, resguarda alrededor del 12 por ciento del territorio nacional y al enorme capital natural que ahí habita. 

Lo que sí es una lamentable realidad, es que una significativa proporción de la población usuaria de las redes sociales y –peor aún- de ciertos medios de comunicación, ignore la existencia y el alcance de los instrumentos de gestión ambiental del país. La ausencia de una política de comunicación gubernamental que socialice con oportunidad los diagnósticos, los riesgos y las alternativas del país en materia ambiental, es aquí la gran ausente y –desde luego- la culpable. 

A lo largo de más de 20 años, México ha conformado un marco jurídico e institucional para aprovechar el conocimiento y hacer un mejor uso de su capital natural. Esto, es el resultado del trabajo coordinado de distintos sectores sociales y de ciudadanos comprometidos con el desarrollo sustentable. No dejemos que este valioso patrimonio se contamine con esa enorme afición que parecemos tener por la polarización ideológica y la confrontación política, para las que la desinformación –por cierto- es el mejor y más fértil caldo de cultivo.   

 

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón