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Cambios de uso de suelo amenazan convivencia e integración vecinal en la Ciudad de México 

 

 

*  El Parque Reforma Social, en Las Lomas de Chapultepec, es propiedad privada y sus dueños reclaman su usufructo; la ALDF, única autorizada para cambiar su uso

 

* En Acapulco, el no haber respetado el ordenamiento territorial por favorecer intereses económicos y políticos, principal responsable de la tragedia: Julia Carabias.

 

Por Antena Radio / Edición vespertina / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, Francisco Calderón Córdova / IMER Horizonte 107.9 FM y 1220 AM / Ciudad de México / 30 de septiembre de 2013

 

La semana pasada, comentando los lamentables sucesos derivados del paso de la tormenta tropical Manuel, particularmente en el puerto de Acapulco, señalaba la importancia de aplicar efectivamente el ordenamiento ecológico del territorio y de respetar los usos del suelo para evitar hechos semejantes. 

Muchas otras voces se han pronunciado ya en el mismo sentido. Por ejemplo, el sábado pasado –en el programa del IMER y de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial del DF, TERRITORIO AMBIENTAL (que se transmite en Opus 94.5 de FM)-, la maestra Julia Carabias señaló a la inaplicación de los instrumentos de política ambiental, pero también a la corrupción y a los grandes intereses inmobiliarios, como causantes de la tragedia en Acapulco. 

Francisco Calderón Córdova, Erika Larios y Julia Carabias Lillo, en TERRITORIO AMBIENTAL

Francisco Calderón Córdova, Erika Larios y Julia Carabias Lillo, en TERRITORIO AMBIENTAL

Finalmente, el Presidente de la República ha ordenado hacer una investigación sobre el otorgamiento de permisos federales para la construcción de vivienda y de establecimientos comerciales en la zona afectada por las inundaciones, y ha solicitado al gobernador de Guerrero hacer lo propio en lo que atañe a las autorizaciones locales. Estaremos muy atentos del avance de estas indagatorias. 

De estos lamentables hechos –y de muchos otros en los que ha sido afectado el patrimonio, la seguridad e incluso la vida de decenas de miles de personas-, debe quedarnos claro lo nocivo y lo costoso que nos resulta como sociedad el hecho de no respetar y hacer cambios (a voluntad de los intereses políticos y económicos) de los usos del suelo establecidos para la correcta ocupación del territorio.

 

  

Éste, es un fenómeno que ocurre cotidianamente y a una velocidad vertiginosa, especialmente en ciudades como el Distrito Federal, colocándonos a todos en situaciones de vulnerabilidad que poco valoramos y reclamamos. Menciono el caso del Parque Reforma Social, en la delegación Miguel Hidalgo, en la zona de Las Lomas de Chapultepec; predio de más de tres hectáreas de extensión que, durante décadas, ha servido como un importante espacio de convivencia vecinal y cuya propiedad reclaman los herederos de Don Carlos Cuevas Lascurain desde hace ya más de 36 años.  

Hace ocho días –el 23 de septiembre, durante la noche y parte de la madrugada-, un grupo de 300 personas armadas con palos, cuchillos y piedras trataron de bardear el predio, encontrándose con la oposición de los vecinos de la colonia Reforma Social y llegando incluso a registrarse heridos hospitalizados en la Cruz Roja de Polanco.   

Por sus características y localización, se ha estimado que estos terrenos (cuyo uso de suelo autorizado –según resolvió la PAOT en mayo del 2012- es el de “equipamiento de servicios, administración, educación y cultura”, y de “área verde”) alcanzan un valor comercial superior a los 750 millones de pesos. De este tamaño son los intereses económicos que están en juego en el Parque Reforma Social, lo que sin duda pondrá a prueba no sólo a la capacidad de las autoridades involucradas (el gobierno del Distrito Federal y el de la delegación Miguel Hidalgo), sino también a los jueces que conocen del caso y, desde luego, a los legisladores capitalinos –que son los únicos facultados para realizar cambios de uso de suelo en los programas de desarrollo urbano de la ciudad. 

Independientemente de la propiedad del suelo, sea pública o privada, la ley establece que el Parque Reforma Social debe ser un espacio verde, dedicado a la educación y a la cultura. Pero, sobre todo, un sitio para la integración social y la recreación de los vecinos de la delegación Miguel Hidalgo y de la Ciudad de México.  En estos días se instalará una mesa de trabajo entre las autoridades públicas, representantes de los vecinos y quienes reclaman el usufructo del Parque Reforma Social. Del resultado que de ahí se obtenga, podremos juzgar que tan importante es para cada una de las partes el equilibrar (con criterios de sustentabilidad) los intereses económicos, sociales y ambientales de nuestra ciudad.

 

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón