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Día de la Tierra convoca a reflexionar sobre rostros del cambio climático y alternativas para el desarrollo

 

Numerosos gobiernos nacionales y locales, organismos, empresas y academia, retoman esta fecha para iniciar y evaluar programas

Tomadores de decisiones con influencia global, nacional y local, deben apoyar alternativas hacia un desarrollo equitativo y sustentable

 

Antena Radio / Edición vespertina / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con el Lic. Francisco Calderón Córdova / 107.9 de FM y 1220 de AM, 22 de abril de 2013.

 

Seguramente usted, querido radioescucha, ha oído decir que hoy es el Día de la Tierra, y quizás piensa que se trata de una fecha más decretada por algún gobierno o por algún organismo internacional. Sin embargo, esto no es así. El Día de la Tierra (o, como se le denomina en algunos países del cono sur, de la “Madre Tierra” o “Pachamama”) es básicamente una conmemoración que surgió –hace 43 años- de una iniciativa ciudadana.

 

 

 

En 1970, y en el marco de las históricas movilizaciones juveniles de aquella época, estudiantes de todos los niveles académicos y centenares de comunidades de los Estados Unidos desplegaron diversas actividades para invitar a la población a tomar conciencia sobre realidades como el uso desmedido de la naturaleza o la urgencia de promover la educación ambiental y la participación ciudadana en acciones destinadas a la preservación del medio ambiente.

 

Haciendo eco de ello, el legislador Gaylord Nelson lanzó la iniciativa de festejar el 22 de abril de cada año el Día de la Tierra, lo que además tuvo como resultado la discusión y aprobación de algunas leyes enfocadas al cuidado de la naturaleza y el combate de la contaminación ambiental en los EEUU. Muchos atribuyen a esta iniciativa de proclamar el Día de la Tierra la causa directa del nacimiento de la Agencia de Protección Ambiental  norteamericana (Environmental Protection Agency, EPA), en diciembre de 1970 y bajo la administración de Richard Nixon.

 

Este tipo de conmemoraciones siempre traen consigo reticencias y críticas; sobre todo, cuando se recapacita en que no sólo durante un día, sino todos los días del año, debemos pensar en nuestro derecho a un medio ambiente sano y al bienestar del planeta Tierra en su conjunto. Sin embargo, también hay que aceptar que una iniciativa ciudadana, como como es el caso del Día de la Tierra, cuando cuenta con un amplio apoyo de los distintos sectores sociales, puede tener un enorme éxito y trascendencia. Numerosos gobiernos nacionales y locales, organismos sociales, empresas y academia, en el presente retoman esta fecha para iniciar y evaluar programas de corte ambiental en beneficio de sus comunidades.

 

También, medios de comunicación hacen propicia la efeméride para divulgar reportajes e investigaciones con temática ambiental y, de esta manera, sensibilizar a las audiencias sobre problemáticas como el cambio climático, la contaminación del aire y del agua, o los impactos negativos de la pérdida de la diversidad biológica en el planeta. Si usted, estimado radioescucha, entra en estos momentos al buscador Google, se encontrará con un logotipo conmemorativo (o “Doodle”) del Día de la Tierra en el que se muestran gráficamente las interacciones de los distintos componentes de un ecosistema.

 

 

 

Cierto: todos los días deben ser el Día de la Tierra; sin embargo, es muy bueno que uno entero se dedique a reflexionar sobre el tema. Este año, el Día de la Tierra está dedicado a enfatizar “los rostros del cambio climático”. Me pareció muy acertada la reflexión que al respecto hace hoy en su columna del periódico Excélsior el embajador de los EEUU en México, Anthony Wayne. El diplomático norteamericano señala que si bien es imprescindible conocer el rostro del cambio climático en la flora y fauna del planeta, en las comunidades agrícolas y pesqueras de Michoacán o de Baja California, o el de las personas damnificadas de New Jersey y de la costa Atlántica impactadas por violentos e inéditos huracanes, también es urgente que conozcamos las iniciativas que empujan estudiosos, organizaciones y gobiernos para enfrentar y revertir este fenómeno ya presente en todo el planeta.

 

Yo celebro que una conmemoración como el Día de la Tierra, surgida hace 43 años por la iniciativa ciudadana, hoy convoque ampliamente a distintos sectores a la toma de conciencia y a la acción concreta. Pero lo que más me gustaría ver es que los tomadores de decisiones con influencia global, nacional y local, verdaderamente apoyen e impulsen las alternativas que nos conduzcan hacia un desarrollo equitativo y sustentable.

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón