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Urgente invertir en actividades agropecuarias sustentables en México; es un acto de justicia social

 

 

El 75 por ciento del consumo de maíz y trigo en México, es de granos provienen de importaciones desde los Estados Unidos

 

México registró una inflación de 8.7 por ciento en alimentos durante julio de 2012; es la segunda nación con el nivel inflacionario más elevado en ese rubro: OCDE

 

 

Antena Radio / Edición vespertina / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con el Lic. Francisco Calderón Córdova / 107.9 de FM y 1220 de AM, 15 de octubre de 2012.

 

 

 

 

 

El día de mañana -16 de octubre- se conmemorará el Día Mundial de la Alimentación. Desde el año de 1979, la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) proclamó esta fecha como una ocasión para hacer conciencia entre los gobiernos y pueblos del mundo sobre el problema alimentario.  

La intención de conmemorar un Día Mundial de la Alimentación es la de hacer un llamado enérgico a la solidaridad mundial, para luchar en contra del hambre, la desnutrición y la pobreza. Este año –decretado por la ONU como el “Año Internacional de las Cooperativas”-, la FAO quiere subrayar el papel fundamental que tienen las cooperativas agrícolas en la producción de alimentos y, desde luego, en la seguridad alimentaria de las naciones.  

En un informe publicado el año pasado sobre el Estado de la Inseguridad Alimentaria en el Mundo (2011), la FAO señala que –en el presente- alrededor de mil millones de seres humanos padecen hambre y que las drásticas variaciones en los precios de los alimentos en el período 2010-2011, arrastraron a por lo menos 70 millones de personas más a la pobreza extrema. Tan sólo en cuatro meses, de octubre del 2010 a enero del 2011, el Banco Mundial registró un aumento del 15 por ciento en el precio internacional de los alimentos. Ya en el año 2008 se había registrado un aumento ligeramente superior, siendo productos como el trigo, el maíz, el azúcar y los aceites comestibles los más encarecidos.

Si bien el alza mundial en los precios de los alimentos responde predominantemente a movimientos especulativos de mercado, por otra parte, es innegable que el deterioro de las condiciones ambientales en todo el orbe también está afectando la disponibilidad y los costos de producción de muchos bienes alimentarios. En México, la sequía que han padecido el Norte y el Centro del país afectó principalmente al sector agropecuario. La falta de lluvias y, por ende, la disminución en la disponibilidad de pastos y forrajes, ha mermado severamente a la actividad ganadera.  

Pero también, nuestra enorme dependencia a la importación de granos nos está golpeando certeramente. De acuerdo con los analistas, durante los últimos cuatro meses el precio del maíz y del trigo en nuestro país se ha incrementado en 48 y 39 por ciento respectivamente. Resulta que la sequía que golpea a dos terceras partes del territorio estadounidense, y especialmente al llamado “cinturón del maíz”, ha encarecido ese grano y a la producción de trigo. Desafortunadamente, en México, el 75 por ciento del consumo que hacemos de ambos granos proviene de importaciones desde los Estados Unidos. Por su parte, el brote de gripe aviar en México ha incrementado en más del 100 por ciento el precio del huevo, lo que nos ha empujado a importar también este producto de la canasta básica.

De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México registró una inflación de 8.7 por ciento en el componente que mide los alimentos durante julio de 2012, lo que la ubica como la segunda nación con el nivel más elevado en ese rubro dentro de la Organización (el primer lugar es Turquía). 

Ante este panorama de especulaciones financieras y contingencias climáticas, es urgente que en nuestro país transformemos al sector agrícola y pecuario de forma radical. De acuerdo con cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), una cuarta parte -24.8%- de la población mexicana padeció, en el año 2010, carencia de acceso a la alimentación.  

Es necesario que los mexicanos reconozcamos el aún enorme capital natural con el que contamos, pero también que aprendamos a cuidarle, protegerle y aprovecharle de manera más digna y sustentable. Invertir en el campo, en el sector agropecuario, tecnificándolo y promoviendo formas innovadoras u sustentables de producción, pero  –sobre todo- buscando la equidad con quienes trabajan y viven para este sector, es una urgencia que no puede ya postergarse por mucho más tiempo. Hacerlo así, es un acto de injusticia.

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón