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Llamado del VI Foro Mundial del Agua a construir soluciones locales para un reto mundial    

 

 

 

Acceso al agua potable y saneamiento, tratamiento de aguas residuales, cuidado de ecosistemas y equilibrio sectorial del consumo, criterios comunes en la reunión 

 

 

Necesario incorporar nuevos criterios e indicadores en la valoración del agua en la planeación del desarrollo económico

 

 

 

Antena Radio / Edición vespertina / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con el Lic. Francisco Calderón Córdova / 107.9 de FM y 1220 de AM, 19 de marzo de 2012.

 

 

 

Este sábado -17 de marzo de 2012- concluyó el VI Foro Mundial del Agua, en la ciudad de Marsella, Francia, un evento que durante seis días convocó a cerca de 20 mil asistentes de más de 130 países del mundo. Quizás el logro más significativo de esta cumbre sea la adopción de un nuevo enfoque –incorporado en la Declaración de Marsella- que establece que el agua es un problema global y que debe ser resuelto en beneficio de la humanidad entera con soluciones concretas instrumentadas en el ámbito local. 

En los 32 puntos que integran la Declaración Ministerial, los responsables de las políticas públicas en materia de agua reconocen la necesidad de ejecutar acciones específicas para garantizar el acceso al agua potable y a su saneamiento. Más aún, se subraya el interés por generalizar el tratamiento de las aguas residuales en todo el mundo, además de procurar el equilibrio y la seguridad del acceso al líquido por parte de la población frente a la demanda de este recurso para, por ejemplo, la generación de energía. En el Foro de Francia, se señaló como prioritario el cuidado y la conservación de los ecosistemas naturales a fin de favorecer la disponibilidad de agua en las distintas regiones del planeta. Y, desde luego, se reconoció el estrecho vínculo entre agua y seguridad alimentaria, haciendo un llamado al uso óptimo de los recursos hídricos a través de la modernización y la mejora permanente de las tecnologías agrícolas (sobre todo en los países menos desarrollados). 

Según declaraciones del Director General de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), José Luís Luege –quien encabezó una delegación de alrededor de 100 expertos mexicanos en el foro de Marsella-, nuestro país tiene expectativas muy positivas en lo relativo a las soluciones locales en materia de agua. El país cuenta con un Plan Hídrico de largo aliento (la llamada Agenda del Agua 2030); además, se está avanzando en los trabajos de ordenamiento ecológico del territorio a fin de procurar la conservación de los ecosistemas que, en última instancia, son fuentes de abasto de agua para usuarios humanos y no humanos en todo el país. Por otro lado, Luege Tamargo informó a algunos medios de comunicación que durante las mesas de trabajo en el VI Foro Mundial del Agua, expertos manifestaron su reconocimiento a obras hidráulicas mexicanas (como lo es el Túnel Emisor Oriente, que brindará seguridad al Valle de México frente a posibles inundaciones; así como la Planta de Tratamiento de Aguas Atotonilco, la más grande de América Latina y que hará posible que la agricultura del Valle del Mezquital utilice agua limpia en sus cultivos y no, como se ha hecho durante más de un siglo, con aguas negras). 

Me parece que, a diferencia de los cinco foros previos (Marrakech 1997; La Haya 2000; Kioto 2003; México 2006 y Estambul 2009), el VI Foro Mundial del Agua en Marsella marca una nueva etapa en la discusión global del problema. Se ha pasado ya del diagnóstico de la situación hídrica mundial, a la divulgación e instrumentación de soluciones locales para un desafío global: la gestión hídrica.

La reunión que concluyó hace dos días en la costa francesa ha logrado que el tema del agua sea incluido, por primera vez, entre los nueve puntos clave que habrán de abordarse durante la Cumbre de la Tierra sobre Desarrollo Sustentable Río +20, que tendrá lugar del 20 al 22 de junio en Río de Janeiro. Muy seguramente, en Brasil se destacará el tema del agua como crucial para alcanzar los Objetivos del Milenio 2015 de las Naciones Unidas. Sin embargo, es necesario que en la construcción de soluciones locales –como las que México expuso en Marsella- sean incorporados también criterios que abarquen más allá de las soluciones ingenieriles (por demás necesarias). Creo que sería muy positivo que en la planeación del desarrollo económico y en la definición misma de las políticas públicas para los sectores productivos, sean utilizados nuevos criterios de valoración así como indicadores que involucren al agua como un elemento esencial en la toma de decisiones. 

Un ejemplo de lo anterior es el concepto de “agua virtual”, un indicador utilizado desde hace ya un par de décadas en países desarrollados y que no es más que la estimación de la cantidad de agua requerida para la producción de cualquier producto de consumo cotidiano, y su impacto o “huella hídrica” sobre la disponibilidad de agua de un país. La formación de una cultura del agua requiere de que todos nosotros, seamos o no especialistas en el tema, tengamos la capacidad de ponderar y valorar el impacto de nuestros hábitos de consumo sobre un recurso tan esencial para la vida como lo es el agua.

 

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón