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Uso de bicicleta como otra solución a problemas de movilidad en la Ciudad de México 

 

 

El programa ECOBICI -a pesar de los pronósticos en contra- ha sido exitoso y en el corto plazo se triplicará su cobertura: Martha Delgado

 

El reto ahora es transformar los arraigados hábitos de quienes utilizamos el transporte motorizado, ya sea particular o público

 

 

 

Antena Radio / Edición vespertina / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con el Lic. Francisco Calderón Córdova / 107.9 de FM y 1220 de AM, 27 de febrero de 2012.

 

Si se me permite la analogía, las ciudades modernas –al igual que los organismos vivos- también son susceptibles de padecer enfermedades que ponen en peligro su salud. Una de estas patologías que amenaza a las personas y, a su manera, a las grandes urbes en todo el mundo es la esclerosis, que les lleva a ver deteriorada su capacidad de movilidad y, en general, el funcionamiento óptimo de todos sus componentes. Quizás el síntoma más elocuente de esta enfermedad en las concentraciones urbanas (como la Ciudad de México o la zona metropolitana de Guadalajara), es la aparición crónica de cuellos viales y embotellamientos. Es decir, la movilidad de las personas comienza a dificultarse y los tiempos de traslado de un punto a otro de la ciudad se dilatan, se hacen más tardados, trayendo consigo no sólo pérdidas económicas y la reducción en la productividad general, sino estrés oxidativo y daños a la salud de los individuos. 

Hasta hace muy poco, las autoridades públicas de la Ciudad de México intervenían para combatir la pérdida de movilidad de las personas en su tránsito por la ciudad de dos formas: 1) construyendo más vialidades, pasos a desnivel y vías rápidas para mejorar el flujo de los automóviles (en los que –por cierto- se realiza el 20 por ciento de los viajes y los que ocupan el 80 por ciento del espacio público), y; 2) fortaleciendo y ampliando la red de transporte público, principalmente el Sistema de Transporte Colectivo (Metro), la Red de Transporte de Pasajeros (autobuses urbanos) y, más recientemente, el Metrobus. Hay que decir que, el transporte colectivo concesionado (como las llamadas “peseras” y los taxis), más que contribuir a solucionar los problemas de movilidad en la ciudad, en la mayoría de los casos ha significado su empeoramiento y colapso. 

 

 

El sábado pasado, en entrevista con TERRITORIO AMBIENTAL (un programa del IMER y de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial, a través de Opus 94.5), la secretaria de Medio Ambiente del Distrito Federal me platicaba que hace cuatro años se planteó una forma distinta de mejorar la movilidad en la ciudad. Además de fortalecer la construcción de corredores no motorizados (como las ciclopistas), se pensó en un sistema de transporte individual que complementara y potenciara a la red de transporte público de la ciudad. Así, finalmente, hace dos años nació el programa ECOBICI, un sistema público de alquiler de bicicletas que, en contra de todos los pronósticos, ha tenido un éxito inusitado y que –a decir de la secretaria de Medio Ambiente capitalina- incluso quiere ser imitado en ciudades como Chicago. 

En sólo dos años, cerca de 38 mil usuarios se han inscrito a ECOBICI y son más de 26 mil los que participan activamente en el programa. De octubre del 2010 a diciembre del 2011, el sistema registró un incremento del 233 por ciento en usuarios y del 704 por ciento en viajes. Cada día, se realizan en promedio cerca de 9 mil viajes en las 1,200 bicicletas, disponibles en 90 cicloestaciones en un polígono de cinco kilómetros de la zona de la Roma-Condesa, la colonia Cuauhtémoc, San Rafael y el Centro Histórico. Ante el indudable éxito del programa, las autoridades capitalinas contemplan su ampliación para triplicarle, cubriendo el polígono del Centro Histórico y hasta el Viaducto Miguel Alemán, las colonias Polanco, Granada-Irrigación, San Miguel Chapultepec y Escandón. De mil 200 bicis se llegará a cuatro mil; de 24 mil usuarios a 70 mil; y de los cerca de nueve mil viajes diarios que se realizan actualmente, se espera llegar a los 27 mil viajes al día en ECOBICI. 

Sin lugar a dudas, este es un planteamiento innovador y comprobadamente viable para combatir la pérdida de movilidad de nuestra ciudad (la esclerosis urbana). Es sustentable en lo económico, en lo social y en lo ambiental. También, me parece, tiene enormes beneficios en términos de bienestar físico y salud pública. El reto ahora es transformar los arraigados hábitos de quienes utilizamos el transporte motorizado, ya sea particular o público. Es necesario que nos eduquemos y aprendamos a respetar estas nuevas formas de movilidad; que no agredamos a los ciclistas con nuestros autos o, en su caso, a los peatones con nuestras bicicletas, y hagamos del espacio público un sitio más cordial, limpio y transitable.

 

Bicicletas en el Lobby de la PAOT (febrero de 2012)

 

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón