Escuchar audio

Demanda de energía seguirá creciendo al lograr mejores niveles de bienestar; urgen fuentes limpias

 

 

En México, el transporte es el que más energía consume, seguido de la industria y la minería, y de las actividades residenciales, comerciales y los servicios públicos

 

El 80 por ciento de la energía que utilizamos en México y en el resto del mundo, proviene de la quema de combustibles fósiles, principales responsables del cambio climático

 

 

Antena Radio / Edición vespertina / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con el Lic. Francisco Calderón Córdova / 107.9 de FM y 1220 de AM, 24 de octubre de 2011.

 

El viernes pasado -21 de octubre-, en distintos países e incluso en algunos estados de la República Mexicana (como en Zacatecas y en Puebla), se festejó el Día Mundial del Ahorro de Energía. Ésta es una de esas conmemoraciones cuya paternidad no es muy clara (como las decretadas por la ONU u otros organismos internacionales), y tal parece que se trata de una iniciativa –por cierto, ampliamente acogida- nacida en las redes sociales.

El Día Mundial del Ahorro de Energía responde a la cada vez mayor conciencia entre la población sobre el futuro energético del planeta, donde el creciente consumo de electricidad y de combustibles fósiles está llevándonos de forma acelerada al aumento global de las temperaturas atmosféricas, y enfrentándonos al consecuente y devastador cambio climático. Afortunadamente, gran parte de la población mundial está hoy consciente de que, para combatir el calentamiento global y el cambio climático, es necesario reducir dramáticamente nuestros actuales niveles de consumo energético.

Creo que ya para nadie resulta descabellado escuchar que la causa de que, año con año, padezcamos graves inundaciones en los estados de Tabasco y Veracruz –entre otros fenómenos climáticos que nos afectan (como la sequía)-, es precisamente el alto nivel de contaminación que estamos provocando en la atmósfera con nuestro desmedido uso de la energía. Más del 80 por ciento de la energía que utilizamos en México (y, prácticamente en la misma proporción, en el resto del mundo), proviene de la quema de combustibles fósiles, como el petróleo y el carbón.

En el país, el sector del transporte es el que más energía consume (44%), seguido de la industria y la minería (28%), y de las actividades residenciales, comerciales y los servicios públicos (19%). A la luz de estas cifras, resulta muy claro por dónde tenemos que caminar en el diseño e instrumentación de estrategias globales y nacionales para el abatimiento del calentamiento global y del cambio climático. Requerimos de sistemas de transporte más integrados y con un menor uso energético; necesitamos hacer más eficientes y limpios los procesos industriales y, desde luego, tenemos que ahorrar y mejorar la forma en que consumimos la electricidad y los combustibles en nuestros hogares y oficinas. Es evidente que nuestra demanda de energía no decrecerá sino, por el contrario, aumentará significativamente según vayamos alcanzando mejores niveles de bienestar y confort para toda la población en las distintas regiones y países del mundo.

Consecuentemente, es imprescindible que en las distintas naciones y, particularmente, en México comencemos a invertir en la ampliación de nuestros conocimientos y en la infraestructura de fuentes generadoras de energía limpia. Después del accidente nuclear en la planta de Fukushima, Japón, el pasado 11 de marzo, países como Alemania y España han retomado la discusión sobre la importancia de hacer inversiones en la investigación y el desarrollo de energías limpias. Fue muy estimulante ver que, 20 días después de los sucesos en Japón, el H. Consejo Universitario de la UNAM aprobara la creación de una nueva licenciatura en Ingeniería de Energías Renovables, como respuesta a los grandes retos energéticos y la problemática ambiental mundial.

En materia de inversiones, y a pesar de todas las críticas formuladas por tratarse de capitales extranjeros, en México y en Centroamérica la empresa Walmart está dando un audaz ejemplo del uso de métodos de ahorro energético. A través del uso de iluminación de última generación (LED y T5), sistemas de control en refrigeradores y otras tecnologías, esta empresa logró ahorrar en el 2010 el equivalente al consumo eléctrico anual de 50 mil hogares, y de enero de 2011 a la fecha, el equivalente al consumo anual de 127 mil hogares. Con la energía generada en el Parque Eólico Oaxaca I, en los municipios de  La Mata y La Ventosa, Walmart alimenta hoy 348 edificios de sus tiendas, restaurantes, centros de distribución y oficinas en México.

Sin lugar a dudas es importante que, desde nuestros hogares y oficinas así como en el transporte, procuremos ahorrar energía. Organismos como el Fideicomiso para el Ahorro de la Energía Eléctrica (FIDE) o el mismo Instituto Mexicano de la Radio realizan campañas permanentes para orientar nuestros hábitos cotidianos hacia la sustentabilidad. Pero, sobre todo, es tiempo que entendamos que el uso eficiente de la energía es un tema que tiene que ver directamente con nuestra economía, con nuestra calidad de vida y con nuestra salud.

 

Foto: Paco Calderón, 2011.

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón / Av. Revolución 595, San Pedro de los Pinos, México 03800, DF / (52) 55 98 92 53