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Poblaciones indígenas son depositarias del mayor conocimiento de la biodiversidad de México

 

 

Especies de plantas y de animales que mejor conocemos en el país, son sólo aquellas que tienen un valor comercial y económico relevante para el sector agropecuario

 

El Día Internacional de las Poblaciones Indígenas –9 de agosto- es un llamado a dar solución a los problemas económicos, sociales y ambientales que enfrentan los pueblos tradicionales en todo el mundo

 

 

Antena Radio / Edición vespertina / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con el Lic. Francisco Calderón Córdova / 107.9 de FM, 1220 de AM y Radio México Internacional, 8 de agosto de 2011.

 

 

 

Prácticamente, tuvieron que transcurrir más de 70 años para que la comunidad internacional (en un primer momento, representada por la Sociedad de las Naciones y, después, por la Organización de las Naciones Unidas), reconociera algunas de las demandas y reivindicaciones planteadas por los representantes de distintos pueblos indígenas del planeta. Fue durante la Cumbre de la Tierra –en 1992- cuando por primera vez en la historia de la Asamblea General de la ONU, una veintena de representantes indígenas (elegidos por poblaciones autóctonas de todo el mundo) hablaron desde el estrado para, entre otros temas, expresar su preocupación por el deterioro de sus tierras y del medio ambiente.

En 1993, la ONU proclamó el Año Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo; esto, con la voluntad de fortalecer la cooperación internacional para dar solución a los problemas con los que se enfrentan las comunidades indígenas, en esferas tales como los derechos humanos, el deterioro del medio ambiente, el desarrollo económico, la educación y la salud. Ese mismo año, durante la Conferencia Mundial de Derechos Humanos en Viena, por primera vez en la historia de las Naciones Unidas (y después de haber sido sistemáticamente excluidos) se pidió la creación de un foro permanente para los pueblos indígenas. Un año después, en 1994, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo (que corrió de 1995 a 2004), lo que permitió finalmente escuchar en propia voz las demandas y peticiones de estos pueblos. 

 

Foto: ABYA YALA INTERNACIONAL

 

Mañana -9 de agosto- se conmemora el Día Internacional de las Poblaciones Indígenas. Estas poblaciones originarias, históricamente víctimas de la segregación y la discriminación, significan hoy más de 300 millones de personas asentadas en alrededor de cinco mil poblaciones indígenas en 70 países del mundo. México, particularmente, es uno de los diez países con mayor diversidad étnica en todo el orbe. Aquí, oficialmente se reconocen hasta 364 lenguas indígenas distintas (algunos más, otros menos) y, de acuerdo con información del INEGI, alrededor del 11 por ciento de la población mexicana es indígena. 

Desde el punto de vista de la diversidad biológica, este es un hecho de primera relevancia porque las especies de plantas y de animales que mejor conocemos en el país, son sólo aquellas que tienen un valor comercial y económico relevante para el sector agropecuario. Cultivos como el maíz, el frijol o el plátano, o la producción de carne y lácteos, por ejemplo, no sólo cuentan con una infraestructura económica y de comercialización bien organizada; también, son objeto de estudio para investigadores de agencias gubernamentales, universidades o empresas privadas, que buscan optimizar y maximizar el aprovechamiento de estos productos en el mercado. 

 

 

Sin embargo, en México existe un conocimiento mucho más amplio de los componentes de la riqueza natural y biológica del país, y este saber está depositado en los numerosos pueblos indígenas y comunidades rurales de nuestro territorio, que durante siglos han interactuado y construido una relación de armonía con su entorno natural.El conocimiento, el amor y la protección que las comunidades indígenas han procurado históricamente a la diversidad biológica del país, es un hecho que no tiene discusión. Lo que –desde la perspectiva de los especialistas y de la propia- sí debe ser un criterio ineludible para el manejo sustentable y la conservación de los recursos naturales del país, es la incorporación efectiva y cada vez más vigorosa de los pueblos indígenas mexicanos en la toma de decisiones económicas y sectoriales, en los ámbitos local y regional. 

El Día Internacional de las Poblaciones Indígenas –que festejamos mañana- es un llamado a dar solución a los problemas económicos, sociales y ambientales que enfrentan los pueblos tradicionales en todo el mundo. Para lograr esto, es necesario que los mexicanos promovamos –entre muchas otras acciones afirmativas- una mejor regulación jurídica y normativa de los temas forestales, agrícolas, del manejo de la vida silvestre y las pesquerías, reconociendo sin cortapisas ni prejuicios caducos el papel fundamental que juegan las comunidades indígenas en la conservación de la riqueza biológica y el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales del país. Sólo así, estaremos en posición de cumplir con esta meta.

 

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