Coahuila,
abatido por incendios forestales, alberga una tercera parte
de las especies de aves del país
De las 350 especies de aves que visitan nuestro país desde
Norteamérica, tan sólo en Coahuila es posible encontrar
hasta 184 variedades
El pasado fin de semana se festejó el Día Mundial de las
Aves Migratorias, lo que nos convoca a conocer mejor
contribución que hacen las aves a los ecosistemas
Antena Radio / Edición
vespertina / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?,
con el Lic. Francisco Calderón Córdova / 107.9
de FM y 1220 de AM,
11 de abril de 2011.
Efectivamente,
se cumple una fecha más en el calendario de conmemoraciones
internacionales que se han instituido, sobre todo, para
llamar nuestra atención sobre la urgencia de que actuemos
para frenar el deterioro ambiental y en favor de la
protección y la conservación de la naturaleza. En este
tenor, el pasado fin de semana se festejó el Día Mundial
de las Aves Migratorias. No se trata de un día para
reunirse y solamente enaltecer la belleza estética de las
aves (lo que también es necesario que suceda); ésta es
básicamente una conmemoración que nos invita a realmente
conocer y a reflexionar sobre el papel fundamental que
ocupan las aves –y particularmente las migratorias- en el
equilibrio y en la biodiversidad de los ecosistemas.
Las aves cumplen con funciones esenciales en la naturaleza
porque contribuyen a polinizar las plantas, a dispersar
semillas en los bosques o a controlar plagas de insectos en
los cultivos. México es el lugar número diez en el mundo y
el séptimo en América Latina, en cuanto a la variedad de
especies de aves que alberga. Aquí existen más de 1,100
especies diferentes de aves, de las cuales alrededor del 30
por ciento son migratorias. En la región de Norteamérica –de
la que formamos parte- existen importantes rutas a través de
las que las aves viajan a sus zonas de cría o para pasar el
invierno. Esta migración latitudinal (es decir, de norte a
sur) se da tanto en la zona del Atlántico, como en los
territorios centrales y del Pacífico mexicanos, y llega
hasta Centroamérica.

Un dato: el estado de Coahuila –el tercero en superficie en
la República Mexicana- forma parte del corredor migratorio
de aves que vienen desde Canadá y los Estados Unidos en
distintas épocas del año. De las 350 especies de aves que
visitan nuestro país desde Norteamérica, tan sólo en
Coahuila es posible encontrar hasta 184 variedades (es
decir, más de la mitad de especies migratorias). Sumado a
esta riqueza faunística, debo decir que en Coahuila existe
una tercera parte de todas las especies de aves que habitan
en México. Por lo mismo, no es casual que en la ciudad de
Saltillo exista un importante Museo de las Aves de México,
donde se busca educar a niños, jóvenes y a la población en
general, sobre la importancia de esta riqueza natural de
nuestro país.
Es alarmante desde todas las perspectivas (ambiental,
económica o social) la magnitud de los incendios que, desde
el 17 de marzo pasado y a la fecha, están descontrolados y
han acabado ya con más de 75 mil hectáreas de vegetación en
Coahuila. Sin duda, la población de aves sufre importantes
mermas a causa de los incendios forestales; pero también lo
ha venido haciendo por la destrucción de los hábitats
naturales, los cambios de uso de suelo forestal a agrícola,
la urbanización, la contaminación en el campo y en las
ciudades, además del tráfico ilegal de especies y del
vandalismo. En
cada entidad de la República Mexicana es posible encontrar
entre 400 y 500 especies diferentes de aves, pero el
indiscutible primer lugar en cuanto a variedad es el estado
de Oaxaca, donde existen más de 800 diferentes especies de
aves (más del 7 por ciento de ellas endémicas de la región).
Le siguen Veracruz, Chiapas, Guerrero, Tabasco y Sonora;
hasta llegar al estado de Aguascalientes, que cuenta con la
menor variedad de aves en el país.
El Día Mundial de las Aves Migratorias –que estoy
seguro pasó desapercibido para la abrumadora mayoría de
nosotros- debiera ser motivo suficiente para que autoridades
y organizaciones civiles, desplieguen esfuerzos de
comunicación y educación para que podamos conocer el valor
que tienen estos seres vivos en los distintos ecosistemas
del país. Pero es, sobre todo, es un buen pretexto para que
cada uno de nosotros indague, investigue y conozca la
contribución que hacen las aves –migratorias o no-, a
nuestro bienestar, a la salud y a la vida. Esa es la única
forma en que aprenderemos a valorar, a cuidar y a amar ala
riqueza natural de nuestro país.
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