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Del 6 al 13 de noviembre, en la ciudad de Mérida,
Yucatán, más de 1,000 delegados de alrededor de 50
países y representando a gobiernos, organizaciones
civiles, pueblos indígenas, académicos, artistas y
sector privado, se dieron cita en el Noveno Congreso
Mundial de Tierras Silvestres. Convocado por la
Fundación WILD, este foro ambiental público es
considerado como el más antiguo del mundo y busca
–desde 1977- concretar acciones a favor de la
conservación de las tierras silvestres en el
planeta.

En la ceremonia inaugural, el Presidente Felipe
Calderón anunció la firma de un Memorándum de
Entendimiento entre México, Canadá y los Estados
Unidos de Norteamérica, acuerdo mediante el que
ambas naciones se comprometen a intercambiar
experiencias en materia de monitoreo, capacitación
de recursos humanos y financiamiento de proyectos,
destinados a la recuperación y conservación de
tierras silvestres.
Por primera vez en la historia, tres países en el
mundo han llegado a un acuerdo destinado a la
protección de las tierras silvestres localizadas en
un mismo continente, reconociendo con ello que los
recursos naturales, la fauna migratoria e
importantes ecosistemas, no distinguen fronteras ni
divisiones políticas. Se espera que el intercambio
de información científica entre los países firmantes
permita concretar acciones coordinadas en materia de
conservación de tierras silvestres, reconociendo que
ésta es una premisa fundamental para enfrentar y
mitigar los efectos del cambio climático en vastas
regiones del hemisferio.
Los organismos responsables de operar este acuerdo
en ambos países serán: la Comisión Nacional de Áreas
Naturales Protegidas (CONANP), de México; la
Agencia de Parques y el Servicio de Parques
Nacionales de Canadá; el Servicio de Pesca y Vida
Silvestre, y la Oficina de Ordenamiento Territorial
del Departamento del Interior de EE.UU., así como el
Servicio Forestal y la Oficina de Servicios de los
EE.UU.
Otro importante anuncio hecho en este Congreso
Mundial de Tierras Silvestres, pero en voz del
titular de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA),
José Luís Luege Tamargo, fue un anteproyecto de
Norma Mexicana para determinar el caudal mínimo de
agua que requiere una cuenca para estar –por así
decirlo- ecológicamente sana. Se trata de alcanzar
un equilibrio entre la disponibilidad real de agua y
la demanda que hacemos de ésta quienes habitamos en
distintas regiones del país, pero considerando ahora
especialmente las necesidades del líquido de los
distintos ecosistemas del país.
En Mérida tuve la oportunidad de entrevistar a José
Luís Luege, para conocer los mecanismos de
coordinación intersectorial y de participación
ciudadana que se contemplan para la aplicación de la
nueva normatividad. El titular de la CONAGUA destacó
el compromiso del Ejecutivo Federal con el
desarrollo sostenible, sin dejar de reconocer lo
complejo que está siendo alinear los ordenamientos
territoriales regionales a una visión integral de
desarrollo de las distintas cuencas hidrológicas del
país.

El 9° Congreso Mundial de Tierras Silvestres en
Mérida lanzó una advertencia al mundo en el sentido
de que, si no se toman medidas inmediatas para la
conservación de los recursos naturales en todas las
naciones, entonces prevalecerán y se multiplicarán
los escenarios de pobreza biológica, cultural,
económica y espiritual.
Tanto la iniciativa de cooperación signada entre
México, los Estados Unidos y Canadá, como la
propuesta de Norma mexicana presentada en Mérida por
la CONAGUA, son acciones que –sin duda- van en el
rumbo de mejorar nuestra calidad de vida. La
información está disponible; conozcámosla,
participemos y fortalezcamos un mejor
aprovechamiento y distribución de la riqueza natural
del país.▄ |