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Es necesario
consumir informadamente para reducir impactos ambientales
Se trata de transformar
la motivación meramente publicitaria que nos lleva a comprar
algo, en un acto bien informado sobre los beneficios
sociales, laborales y medioambientales que estamos
privilegiando como consumidores
Antena Radio / Edición
vespertina / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?,
con el Lic. Francisco Calderón Córdova / 107.9
de FM y 1220 de AM,
28 de septiembre de 2009
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Científicos de todo el mundo coinciden hoy
en que, de no transformar radicalmente
nuestros hábitos de consumo como sociedad y
–desde luego- individualmente, en los
siguientes 10 o 15 años los procesos de
deterioro ambiental (que ya se manifiestan
claramente en todo el planeta) llegarán a un
punto en el que veremos colapsarse a los
recursos naturales y al modelo actual de
civilización.
En el año 2002, la Organización de las
Naciones Unidas (ONU), con motivo de la
Cumbre de la Tierra, declaraba que
“las principales causas de que continúe
deteriorándose el medio ambiente mundial son
las modalidades insostenibles de
consumo y producción, particularmente
en los países industrializados". De este
modo, la ONU hacía un llamado al consumo
responsable, es decir, a que todos nosotros,
consumidores de bienes y servicios, tomemos
decisiones no sólo con base a la calidad y
al precio, sino también cuestionando la
necesidad real, el impacto ambiental y
social de éstos. Simplemente se trata de
ejercer nuestro poder como consumidores. De
que cuando acudamos a una tienda para
comprar mercancías o al contratar un
servicio, favorezcamos con nuestra elección
a aquellas marcas que valoran la justicia
social, la ética, la solidaridad y la
protección del medio ambiente. |
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Estamos
hablando de transformar la motivación
meramente publicitaria que nos lleva a
comprar algo, en un acto bien informado
sobre los beneficios sociales, laborales y
medioambientales que estamos privilegiando
como consumidores. Entre los criterios
ambientales que podemos considerar cuando
realizamos compras de bienes o servicios, yo
sugeriría, estimados radioescuchas: evitar
comprar mercancías innecesarias o cuya única
motivación sea la publicidad de las mismas;
adquirir la cantidad justa de los productos
que utilizamos, para evitar el desperdicio;
elegir bienes que garanticen que para su
fabricación, cumplieron con requisitos
suficientes para no generar impactos en el
medio ambiente o sobre los recursos
naturales. |
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También, podemos considerar la posibilidad
de sustituir productos contaminantes (como
solventes, aromatizantes o limpiadores), por
otros naturales y biodegradables; preferir
productos con pocos o ningún empaque
plástico o metálico; y –desde luego-
favorecer la adquisición de productos y
servicios locales y nacionales de calidad,
sobre aquellos de procedencia extranjera.
Es importante que, al comprar un producto o
servicio, no nos dejemos llevar sólo por la
publicidad y por los supuestos beneficios
que nos dicen obtendremos. Hay que
habituarnos a leer detenidamente la
información que nos da el fabricante en su
etiqueta o contrato, para constatar si
realmente cumple con nuestras expectativas
en cuanto a durabilidad, valor nutricional,
impactos ambientales, costos de
transportación implícitos y, en general,
para tener la certeza sobre a quién estamos
beneficiando como consumidores.
Un buen ejercicio para analizar nuestros
hábitos de consumo y, en consecuencia, saber
qué tan responsables estamos siendo, es
revisar la basura que estamos generando en
casa (especialmente los residuos sólidos
inorgánicos). Al estarlo haciendo, pensemos
si en el momento de comprar nos preguntamos
si realmente necesitábamos eso que terminó
en la basura; si fue una compra compulsiva o
sólo para satisfacer un deseo; si ya tenía
otros productos similares o si lo pude haber
pedido prestado a alguien conocido; cuánto
tiempo nos duró o funcionó y, sobre todo, si
esa compra sólo mermó mi economía y terminó
por sumarse a los más de 35 millones de
toneladas de basura que este año dañarán al
agua, a la tierra y al aire, pero sobre todo
a la salud de los mexicanos.
Consumir informados, inteligente y
responsablemente, es también un derecho y
una obligación ambiental que todos debemos
ejercer.▄
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