Deficiente vigilancia ambiental provoca acelerada pérdida de
recursos naturales en México
35% de los manglares han desaparecido y 90% de éstos
presentan diferentes niveles de deterioro
Legislación suficiente para la protección ambiental, pero
los presupuestos para la vigilancia son mínimos
Antena Radio / Edición
vespertina / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?,
con el Lic. Francisco Calderón Córdova / 107.9
de FM y 1220 de AM,
17 de agosto de 2009.
En días pasados, la Suprema Corte de Justicia de la Nación
declaró constitucionales dos artículos de la Ley de Vida
Silvestre en donde se prohíbe la remoción, relleno,
trasplante, poda, obras o cualquier actividad no científica
que afecte a los manglares del país. Y es que resulta que un
grupo de empresarios inmobiliarios de la Riviera Maya
promovieron un amparo contra esta ley ambiental, por
considerar que se violaba su libertad para disponer
libremente de su propiedad.
Resulta alentador este fallo del poder judicial, sobre todo
al saber que México ha perdido ya más del 35 por ciento de
sus manglares y que el 90 por ciento de los que aún existen
muestran diferentes grados de deterioro. En todo el mundo,
durante las últimas cuatro o cinco décadas, se ha perdido
también una tercera parte de estos importantes ecosistemas
costeros, lo que nos está haciendo más vulnerables a
fenómenos naturales como los huracanes, los maremotos o a
las variaciones de las mareas (sin mencionar su enorme
relevancia como captadores de dióxido de carbono).
Existen en nuestro país otros ordenamientos jurídicos que
limitan el uso que los propietarios pueden dar a sus predios
y, más importante, a los recursos naturales que ahí se
encuentran. Por ejemplo, en el Distrito Federal, la Ley
Ambiental local exige un peritaje y el permiso de la
autoridad correspondiente para realizar trabajos de poda o
el derribo de árboles, sin importar si éstos se ubican en la
vía pública o al interior de una propiedad privada. Quienes
incumplan con este requisito, son merecedores de sanciones
que llegan incluso a la cárcel.
México cuenta hoy con una legislación ambiental –digamos-
suficiente para proteger sus recursos naturales y el
equilibrio del medio ambiente, donde sea que estos se
encuentren; sin embargo, la vigilancia para su correcta
aplicación y el acceso de la población a la justicia
ambiental es lamentablemente más que deficiente, incluso
hablando de los espacios públicos.
Dos ejemplos: La semana pasada tuve el privilegio de viajar
a Acapulco y, allá, de visitar las playas contiguas a la
Laguna de Tres Palos. Ahí pude presenciar la llegada de una
tortuga marina que desovó a plena luz del día, pero también
ver a un grupo de jóvenes robando los huevos que este
espectacular quelonio depositaba en su nido. A pesar de
tratarles de disuadir e incluso de haber solicitado el apoyo
de un policía municipal para frenar y sancionar este delito,
nada sucedió y debí sentirme satisfecho sólo con ver que la
tortuga logró regresar al mar intacta.

También en Acapulco, pero en su área urbana, la zona del
mirador y los alrededores de La Quebrada, emblemática cañada
desde donde saltan valientes clavadistas, todos los días
amanece llena de enormes cantidades de basura que no sólo
contamina calles y alcantarillas, sino también al mar:
botellas vacías de vidrio y plástico, vasos de unicel o de
cartón, envolturas de todo tipo de frituras y fuertes olores
a orín.
En ambos casos que relato, ni la ley que protege a la vida
silvestre ni la que exige el manejo integral de los residuos
sólidos, tuvo efectos sobre quienes les incumplieron.
Desafortunadamente, la vigilancia del cumplimiento de las
leyes ambientales en México no es prioritaria, ni en el
ámbito federal ni mucho menos en el local. Al menos así lo
evidencia la estructura del gasto público y la mínima
cuantía de recursos dedicada a la procuración de la justicia
ambiental.
Ante esta realidad –que ha permitido la pérdida de una
tercera parte de los manglares, de más de 600 mil hectáreas
de bosques al año o el dispendio del agua en nuestras
ciudades-, invito a nuestros radioescuchas a informarse
sobre las leyes que protegen al medio ambiente y a
convertirse en activos vigilantes de su aplicación. Sólo
denunciando y exigiendo a las autoridades que realicen su
trabajo lograremos una eficaz aplicación de la ley y la
preservación de los recursos naturales del país.▄
"... Durante los primeros
seis meses del año, estas secretarías habían sido
favorecidas con recursos por encima del presupuesto aprobado
por la Cámara de Diputados. Sólo Ssa, Segob y Semarnat
reportaban caídas.
(Millones de pesos)
|
SCT |
5,367 |
|
SEP |
3,614 |
|
Sagarpa |
2,002 |
|
Hacienda |
1,682 |
|
SRA |
990 |
|
SSP |
935 |
|
Economía |
915 |
|
SRE |
636 |
|
Turismo |
616 |
|
PGR |
444 |
|
Energía |
195 |
|
Sedena |
160 |
|
STPS |
118 |
|
Marina |
88 |
|
SFP |
75 |
|
Sedesol |
35 |
|
Semarnat |
-40 |
|
Ssa |
-190 |
|
Segob |
-300 |
Fuente: Reforma, agosto de 2009