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Acceso al agua transfronteriza, factor de alta conflictividad entre países vecinos en todo el mundo

 

El agua es cada vez más un factor de conflictividad en la relación entre países vecinos e, incluso, entre provincias o estados de una misma federación

Más del 12 por ciento del agua disponible en el planeta es consumido en nuestros hogares, en las escuelas, oficinas y demás servicios y edificaciones no industriales. En estos sitios, debemos procurar un mejor aprovechamiento del agua y –desde luego- un mayor cuidado para no desperdiciarla.

 

Antena Radio / Edición vespertina / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con el Lic. Francisco Calderón Córdova / 107.9 de FM y 1220 de AM, 3 de agosto de 2009.

 

 

Es común escuchar decir que las próximas guerras que librarán las naciones del mundo, serán causadas por los conflictos que desatará entre ellas la escasez de agua. Y si bien existe polémica respecto de la veracidad o no de este pronóstico, el hecho es que la actual crisis hídrica en vastas regiones del planeta está propiciando e incrementando presiones fronterizas.

En el Medio Oriente, el agua es una prioridad estratégica entre países como Jordania, Israel y Arabia Saudita, y es un tema incluido en prácticamente todos los acuerdos de paz en aquella región. En México, el acceso al agua es una importante arista en nuestra relación con los Estados Unidos y no en pocas ocasiones ha sido y es aún motivo de fuertes tensiones y de negociaciones.

A todo esto, sumemos la ausencia de convenciones internacionales en materia de conservación, uso y aprovechamiento de los ríos y cuerpos de agua transfronterizos. Es un hecho, el agua es cada vez más un factor de conflictividad en la relación entre países vecinos e, incluso, entre provincias o estados de una misma federación (como ha sucedido y sucede -por ejemplo- con Coahuila y Nuevo León).

Yo, en principio, me niego a pensar que nuestra inconsciencia nos conducirá a tal nivel de insostenibilidad ambiental, que irremediablemente terminaremos envueltos en conflictos bélicos entre vecinos y –como en aquella escena de la película 2001: Odisea del Espacio-, matando para apoderarnos del agua que beben otros. Me inclino más a tener confianza en la capacidad humana para buscar y construir soluciones inteligentes a los desafíos como el que hoy nos presenta la escasez de agua.

Las características geográficas de México y la distribución poblacional en su territorio, nos plantean retos singulares. El país está localizado en una zona de transición entre las selvas tropicales y la franja de los grandes desiertos, lo que hace del agua un recurso natural relativamente escaso y sumamente vulnerable.

Aproximadamente, el 75 por ciento de los mexicanos vivimos en el Norte y Centro del país, donde se cuenta con menos del 30 por ciento del agua disponible; y en el Sur y Sureste del territorio, donde está el 70 por ciento del agua, vivimos un 25 por ciento de los mexicanos. En ambas latitudes, sea por su escasez o sea por su abundancia, un aprovechamiento más racional del agua es una tarea que debe ocuparnos prioritariamente a gobiernos y a ciudadanos.

En mi opinión, no sólo es urgente atender y modificar el uso dispendioso que hacemos del agua los habitantes de ciudades como el Distrito Federal, Guadalajara, Monterrey, Puebla, Tijuana o León; donde el consumo medio de agua por persona es muy superior al de la población en los países europeos. Es necesario también que en todo el territorio nacional hagamos un mejor aprovechamiento del agua, modificando hábitos inadecuados y adoptando tecnologías que hacen un uso más eficiente de este recurso natural no renovable.

Así, por ejemplo, en el sector agrícola –que hoy consume más del 70 por ciento del agua disponible- existen ya técnicas como la hidroponía, que multiplica sorprendentemente la producción de cultivos vegetales y reduce el desperdicio de agua, costos económicos y ambientales.

 Más del 12 por ciento del agua disponible en el planeta es consumido en nuestros hogares, en las escuelas, oficinas y demás servicios y edificaciones no industriales. En estos sitios, debemos procurar un mejor aprovechamiento del agua y –desde luego- un mayor cuidado para no desperdiciarla. Revisemos constantemente el estado de tanques y cisternas, baños, tuberías y demás instalaciones hidráulicas, para detectar y reparar fugas, y procuremos colocar dispositivos ahorradores.

Con éstas y otras sencillas acciones, lograremos que ese sombrío pronóstico de las guerras por el agua se convierta en sólo un mito. ▄

 

Distribución Geográfica del Agua en México

Territorio

Precipitación

Población

Actividad Industrial (PIB)

Tierras agrícolas de temporal

Elevación promedio (msnm)

Altiplano, Norte y Noroeste

9%

75%

70%

40%

> 500

Sur y sureste

70%

20%

Incipiente

20%

< 500

FUENTE: CNA.

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