Escuchar audio

Vivir con mascotas puede ayudar a prevenir enfermedades degenerativas en adultos mayores

 

Animales domésticos propician que adultos mayores se ejerciten y la ocurrencia de ataques de ansiedad es sensiblemente menor entre quienes tienen una mascota

No saber ser el dueño responsable de una mascota conlleva riesgos no sólo para los animales que tenemos, sino también para el ser humano y el medio ambiente que le rodea

 

Antena Radio / Edición vespertina / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con el Lic. Francisco Calderón Córdova / 107.9 de FM y 1220 de AM, 6 de julio de 2009.

La semana pasada el British Medical Journal –una de las publicaciones más importantes de divulgación médica en el Reino Unido-, presentó los resultados de una investigación realizada durante 21 años con un grupo de dos mil individuos de edad mediana. Se concluyó que las personas que viven en solitario después de los 50 años de edad (mujeres y hombres solteros, viudos o divorciados), tienen el doble y un hasta triple de riesgo de padecer “demencia senil” (incluyendo al Alzheimer que, en México, afecta a más de medio millón de personas mayores de 65 años).

Para el año 2040 –asegura el mismo estudio-, 81 millones de personas en todo el mundo padecerán esa enfermedad y se prevé que los presupuestos en materia de salud tendrán que canalizar cuantiosos recursos para su atención.

Dada la profunda transformación que hoy experimentan nuestros estilos de vida, modificando las relaciones sociales, familiares, de pareja o personales, vivir solo es una opción por la que cada vez más individuos optan. Consecuentemente –y si admitimos como cierto lo publicado por el British Medical Journal -, los factores de riesgo para la población de padecer “demencia senil” se están incrementando notablemente.

Científicos y trabajadores de la salud han documentado que las mascotas (especialmente perros y gatos) no sólo resultan útiles para tratar a pacientes con enfermedades como el Alzheimer, al darles estímulo cognitivo, confianza y al interactuar con ellos; sino, también, han encontrado que los animales domésticos tienen una función preventiva para la salud humana, pues ayudan a reforzar el sistema inmunológico y a evitar el desarrollo de diferentes tipos de alergias. Se ha encontrado –por ejemplo-, que los hombres que padecieron un ataque cardiaco y tienen una mascota, viven más que los infartados que no cuentan con una.

De igual forma, los animales domésticos –especialmente los perros- propician que los adultos mayores se ejerciten y, en pacientes con Alzheimer, la ocurrencia de ataques de ansiedad es sensiblemente menor entre quienes tienen una mascota. Se han documentado también beneficios en padecimientos como la depresión y la hipertensión arterial.

En síntesis, tener una mascota reporta muchas ventajas para la salud humana e incluso puede prevenirnos de sufrir enfermedades como las que comento. Sin embargo, no saber ser el dueño responsable de una mascota conlleva riesgos no sólo para los animales que tenemos, sino también para el ser humano y el medio ambiente que le rodea.

No sólo es necesario que el propietario de un perro, de un gato o de otro animal doméstico, mantenga limpios los espacios privados o públicos donde vive o pasea su mascota. Es imprescindible que nuestros animales tengan una adecuada atención médica y que visiten regularmente al veterinario, para vacunarles y mantenerles libres de enfermedades parasitarias e infecciosas, o para cuidar su salud reproductiva. Recordemos que un animal que carece de atenciones e higiene adecuadas, puede ser el vector de algunas enfermedades que afectan incluso al ser humano (como la rabia o cierto tipo de parásitos).  

A la luz de los grandes beneficios que nos brinda la relación con las mascotas, me resulta obvio que invertir en el cuidado integral de los animales domésticos resultará en una mejor salud también para su propietario. Por ello, es recomendable:

·        Cuidar de su alimentación: hay ya muchas opciones en el mercado para garantizar una nutrición balanceada del animal;

·        Procurar su higiene y también del sitio donde viven;

·        Ejercitarlo y visitar al veterinario con regularidad.

Pero, sobre todo, evitemos el maltrato y tratemos a los animales con el respeto, el amor y la dignidad que ellos también se merecen. ▄

 

 

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón / Av. Revolución 595, San Pedro de los Pinos, México 03800, DF / (52) 55 98 92 53