Escuchar audio

Mala disposición de propaganda electoral, causante de problemas ambientales y de convivencia social

 

En el proceso electoral del año 2006 en México, se generaron más de 60 mil toneladas de basura electoral; una cantidad de residuos sólidos equiparable al total de la basura generada durante cinco días continuos en el Distrito Federal.

 

Antena Radio / Edición vespertina / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con el Lic. Francisco Calderón Córdova / 107.9 de FM y 1220 de AM, 30 de marzo de 2009.

 

Son muchos los efectos nocivos que la colocación de propaganda electoral en las calles o en los espacios públicos de la ciudad tiene sobre nuestro entorno, en los recursos naturales y en la convivencia comunitaria. Uno de los impactos más evidentes y que en muchas ciudades y localidades del país vimos durante las campañas electorales, es la contaminación visual causada con pendones, mantas y carteles dispuestos sobre el mobiliario urbano (como postes de luz, puentes, andadores, semáforos, vialidades y banquetas). Peor aún, miles de árboles son perforados y lastimados en todo el país para colgar ahí la propaganda política de ciertos candidatos.

Incluso, en muchas ocasiones encontramos colocada propaganda electoral tapando -de plano- señalamientos viales o peatonales, distrayendo con ello nuestra atención sobre importantes avisos para el uso correcto del espacio público y de reglas de convivencia.

La propaganda electoral genera también una considerable cantidad de residuos sólidos a los que, desafortunadamente, no siempre se les da un manejo adecuado y producen serias afectaciones a nuestro medio ambiente, como contaminación del aire, del agua y del suelo, lo que repercute indudablemente en nuestra salud y calidad de vida.

Se estima que en el proceso electoral del año 2006 en México, se generaron más de 60 mil toneladas de basura electoral. Es decir, una cantidad de residuos sólidos equiparable al total de la basura generada durante cinco días continuos en el Distrito Federal. Y, finalmente, toda esta basura y contaminación, sólo para llegar por esta vía al cuatro por ciento del total de los electores.

A pesar de que la legislación federal y de que muchos códigos electorales locales obligan a los partidos políticos a fabricar su propaganda con materiales biodegradables y/o reciclables, lo cierto es que ante la enorme cantidad de residuos que generan los partidos políticos con su publicidad impresa no es posible reaprovechar al 100 por ciento el plástico o el papel que utilizan.

Es tal la contaminación visual y, sobre todo, la acumulación física de residuos que causa la propaganda electoral, que –por ejemplo- la Ley Electoral del Estado de Quintana Roo, en su fracción VI del articulo 142, protege la conservación de la imagen urbana, a las zonas históricas y turísticas de sus ciudades, prohibiendo fijar propaganda política en zonas consideradas turísticas. Recientemente, el Cabildo de Playa del Carmen (Solidaridad) definió los lugares que deben ser considerados “turísticos” y, por tanto, exentos de propaganda política durante las campañas electorales que inician en mayo próximo.

Durante el pasado mes de marzo, tanto la Cámara de Senadores como el Instituto Federal Electoral exhortaron a los partidos políticos a fabricar su propaganda con materiales biodegradables. Un acuerdo del Consejo General del IFE, obliga ya a partidos, coaliciones, precandidatos y candidatos a pedir a sus proveedores los certificados de calidad de la resina con la que se elaboran los termoplásticos, los cuales se deberán remitir a la Secretaría Ejecutiva del Instituto Federal Electoral.

Como ciudadano preocupado por el medio ambiente, y como elector que vía los impuestos contribuye al financiamiento de los partidos políticos, pediría –exigiría- a los candidatos a puestos de elección popular que contenderán en las semanas por venir, que asuman su grave responsabilidad con nuestro medio ambiente.

Además de invitarles a no colocar mantas, pendones o carteles plásticos sobre el arbolado, los señalamientos y el mobiliario urbano, apelaría a su imaginación para que su propaganda electoral sirva como vehículo para la educación ambiental: ya sea incluyendo mensajes que fomenten el cuidado de los recursos naturales y del medio ambiente, o distribuyendo artículos útiles para el cuidado de la ecología.

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón / Av. Revolución 595, San Pedro de los Pinos, México 03800, DF / (52) 55 98 92 53