Plan de gobierno de Barack Obama vincula temas ambientales con los de energía 

La toma de posesión del nuevo presidente de los EEUU despierta enormes expectativas, sobre todo por el liderazgo en materia ambiental que busca para su país

Reducir para el 2050 en un 80% la emisión de CO2, en comparación con el 50% fijado por la Comunidad Europea

 

Antena Radio / Edición vespertina / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con el Lic. Francisco Calderón Córdova / 107.9 de FM y 1220 de AM, 19 de enero de 2009.

 

 

Mañana –por fin- tomará posesión de la presidencia de los Estados Unidos el señor Barack Obama. Las expectativas de prosperidad que cobijan millones de estadounidenses pero, también, pueblos enteros alrededor del mundo, pesan ya sobre los hombros de este histórico personaje que llega este martes a la Casa Blanca heredando una crisis financiera de proporciones aún incalculables.

En el tema del medio ambiente y los recursos naturales del planeta, vivimos hoy también una crisis sin precedentes y, desde luego, no son menores las esperanzas depositadas en Obama para frenar y revertir fenómenos como el calentamiento global, la incontenible deforestación o la pérdida acelerada de especies animales, entre otros problemas que ya están impactando a la seguridad mundial.

A diferencia del presidente Bush, quien permanentemente se negó y se opuso a asumir compromisos concretos para reducir la contaminación por CO2 generada en los EEUU, Barack Obama ha lanzado señales claras de que su administración tomará el liderazgo mundial para lograr una reducción drástica de la emisión de gases de efecto invernadero (de los que, por cierto, su país es responsable de la tercera parte en el planeta).  

En el plan de gobierno que perfiló Obama desde su campaña (y que está disponible en www.barackobama.com), el tema de la protección del medio ambiente aparece estrechamente vinculado al capítulo de la generación y uso de la energía. Esto no es fortuito al constatar que una de las variables que alimentaron a la actual crisis financiera, fueron los volátiles precios del petróleo; pero, también, hay un reconocimiento tácito (que Bush jamás asumió con seriedad) de que el calentamiento global y –consecuentemente- el cambio climático tienen como principal origen la quema de enormes cantidades de petróleo para obtener energía.

Obama ha planteado –para los próximos diez años- la implantación de políticas de consumo eficiente de la energía, lo que además  reducirá la dependencia de los EEUU del petróleo de otros países; se ha propuesto crear al menos 5 millones de puestos de trabajo “verdes”, para desarrollar energías limpias y así, en el año 2025, una cuarta parte de la energía consumida por los norteamericanos provenga de fuentes limpias y renovables.

En un claro intento por llevar a su país al liderazgo en cuanto al abatimiento de los gases de efecto invernadero, Barack Obama ha formulado el reto de que los EEUU reduzcan sus emisiones de CO2 –para el año 2050- en un 80% (en comparación con el 50% fijado por la Comunidad Europea para el mismo año).

Una serie de propuestas más del ya mañana presidente de los EEUU, entusiasman a quienes presenciamos la diaria pérdida de los recursos naturales y de la biodiversidad en nuestros países y en el planeta entero. Por ejemplo, se impulsará la fabricación de automóviles híbridos en los EEUU (lo que seguramente desencadenará la producción mundial de esta tecnología); también, se pretende “aclimatar” un millón de viviendas de estadounidenses de bajos recursos, a fin de hacer en éstas más eficiente el consumo de la energía; se impulsarán tecnologías “limpias de carbón” y habrá más seguridad en la generación de energía nuclear; así mismo, se buscará desarrollar la agricultura ecológica, rescatar el patrimonio natural y ecológico, así como involucrar plenamente a los EEUU en los mecanismos internacionales para luchar contra el cambio climático.

Además de todas las complicaciones que en materia económica le esperan a Barack Obama, los retos que él mismo ha identificado en cuanto a la preservación del medio ambiente en el planeta son gigantescos. Creo que sería un error si creyéramos que la responsabilidad de mejorar nuestra situación ambiental, recae exclusivamente en el mañana nuevo inquilino de la Casa Blanca (o en cualquier otro gobernante). Cada uno de nosotros tenemos que asumir un compromiso para proteger al medio ambiente, haciendo un uso más racional de la energía eléctrica, del transporte o de los recursos naturales. De lo contrario, el deterioro de nuestra calidad de vida seguirá profundizándose hasta lo irremediable.  

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón / Av. Revolución 595, San Pedro de los Pinos, México 03800, DF / (52) 55 98 92 53