Inicia la conferencia sobre
cambio climático en Polonia
Las posiciones entre países desarrollados y no
desarrollados, plantean posiciones disímbolas que habrá que
superar.
Las concentraciones de CO2 en la atmósfera alcanzan ya
niveles nunca vistos en la historia del planeta
Noticiero Antena Radio / Sección
Medio Ambiente, ¿Qué Puedo Hacer Yo?, con el
Lic. Francisco Calderón Córdova / 107.9
de FM y 1220 de AM,
1º de diciembre de 2008
El día de
hoy, en la ciudad de Poznan, en Polonia, inició
la decimocuarta edición de la Conferencia de las Partes de
la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio
Climático (COP14).
Este
cónclave –en el que, durante 12 días, se reúnen más de 8 mil
delegados de 192 países y miembros de organizaciones no
gubernamentales y de la comunidad científica- es el punto
intermedio de las negociaciones que tendrán lugar el año
entrante en Copenhague, Dinamarca, y de donde deberá surgir
un nuevo acuerdo mundial en torno a la reducción de los
niveles de contaminación por dióxido de carbono (CO2) y que
sustituirá –a partir de 2012- a los acuerdos contenidos en
el Protocolo de Kioto.
Para
quienes no conocen lo que es el Protocolo de Kyoto,
hay que comentar que se trata de un acuerdo internacional
–asumido en 1997- que tiene por objetivo reducir las
emisiones de seis gases generadores del calentamiento global,
en un porcentaje aproximado de un 5%, dentro del periodo que
va desde el año 2008 al 2012, en comparación a las emisiones
al año 1990.
Es decir, si la contaminación de estos gases en el año 1990
alcanzaba el 100%, al término del año 2012 deberá ser del
95%. Hay que recordar también a nuestro auditorio que los
EEUU, el mayor generador de estos gases en el planeta
(30.3%), se ha negado hasta la fecha a firmar este
acuerdo.
Así pues, es evidente la importancia que tiene para la
seguridad ambiental del plantea la reunión que hoy inició en
Polonia, misma que también está marcada por tres hitos
principales: 1) la crisis financiera internacional y la
recesión económica; 2) la elección de Barak Obama como
presidente de Estados Unidos y el presumible cambio de
orientación de ese país en la lucha contra el cambio
climático; y, 3) las negociaciones del Paquete Energético y
de Cambio Climático de la Unión Europea (20-20-20).
Hay que
señalar que el liderazgo de la Unión Europea (UE) en la
batalla contra el cambio climático ya se ha visto afectado
por la crisis financiera mundial. Países como Italia y
Polonia, además de otros de Europa Oriental, han pedido una
revisión del paquete de medidas medioambientales
comunitarias para ajustarles al delicado contexto económico
(medidas que contemplan inversiones en tecnología para
conseguir la reducción –para el año 2020- de un 20% de las
emisiones contaminantes, así como un incremento del 20% de
las fuentes generadoras de energía limpia).
A lo largo de las diferentes Conferencias de la Convención,
se han escenificado fuertes tensiones entre países
desarrollados y en desarrollo. Los países desarrollados
sostienen que si los países en desarrollo no asumen también
compromisos de reducción de emisiones, el problema no se va
a solucionar y, como ejemplo, señalan que las emisiones de
China, India, Brasil, Sudáfrica y México, en su conjunto,
superan a las del principal emisor en la actualidad, los
Estados Unidos. Por el contrario, los países emergentes
consideran que la acumulación de emisiones a lo largo de la
historia, gracias a las cuales los estados del Primer Mundo
lograron su desarrollo, es el problema fundamental. Por
ello, reclaman su derecho al desarrollo, a contaminar y a
adoptar medidas diferenciadas para instrumentar poco a poco
cambios tecnológicos y eventualmente reducir la emisión de
gases de efecto invernadero.
En este tenor, hace ocho días concluyó en México una reunión
de legisladores latinoamericanos (el Foro Globe
International) en la que se fijó la posición de la
región respecto del cambio climático y que reclama que los
países industrializados asuman compromisos irrevocables en
su legislación, con la finalidad de reducir la emisión de
contaminantes en, por lo menos, 25 a 40 por ciento en el
2020, respecto de los niveles de 1990, y de 60 a 80 por
ciento al 2050. Por su parte, el continente africano,
especialmente vulnerable a los efectos del cambio climático,
también ha trabajado en una posición de bloque en
preparación del nuevo acuerdo que sustituya al Protocolo de
Kyoto.
Desde que hay vida en el planeta Tierra, la concentración de
dióxido de carbono en la atmósfera jamás había rebasado las
300 partes por millón. En el año 1990, y como consecuencia
de un desarrollo industrial mal encausado, se alcanzaron
–por primera vez en la historia- las 360 partes por millón,
y hoy, a sólo 18 años del inicio de las discusiones sobre el
calentamiento global, estamos ya en las 380 partes por
millón. Un hecho inédito y las consecuencias ya las estamos
viendo; entre otras, con la elevación de las temperaturas
promedio, el incremento en la frecuencia y fuerza de los
huracanes, así como con la acelerada pérdida de especies y
de la biodiversidad en todo el planeta.
Por ello, y en lo que estas importantes reuniones
internacionales alcanzan a transformarse en leyes concretas,
en políticas públicas nacionales, en mejores formas de
producción y en adecuados hábitos de consumo, vaya
nuevamente un llamado a nuestros radioescuchas para
informarse de la manera más eficiente de utilizar la
energía, del manejo adecuado de la basura o qué hacer para
proteger nuestros recursos naturales.