Los árboles reportan beneficios tangibles para la salud y el medio ambiente

No sólo las zonas arboladas son benéficas para las personas internadas en hospitales o asilos, sino también cada árbol tiene propiedades medicinales

 

Noticiero Antena Radio / Sección Medio Ambiente, ¿Qué Puedo Hacer Yo?, con el Lic. Francisco Calderón Córdova / 107.9 de FM y 1220 de AM, 29 de septiembre de 2008

 

La dinámica del crecimiento de las ciudades en las que actualmente habitamos la mayor parte de los seres humanos, nos ha ido alejando poco a poco –y casi sin darnos cuenta- de uno de los grandes aliados de nuestra salud: el árbol

Y no es exageración señalarlo así. De hecho, investigadores de diversas universidades del mundo –tanto en América como en Europa- han llevado a cabo estudios serios respecto del impacto que tienen sobre la salud humana las áreas arboladas que se ubican en las grandes urbes. Especialmente, los expertos han coincidido en que los bosques, parques o jardines urbanos, tienen un efecto “muy positivo” sobre la psicología y la salud de quienes habitan cerca de ellos; en contraste, se observó que las personas que realizan la mayor parte de sus actividades en paisajes áridos, saturados tráfico, concreto y escasos de vegetación, experimentan frecuentemente emociones adversas para la salud, como lo son la angustia, la irritación, la tristeza y el estrés.

Científicos alemanes –por ejemplo- aseguran que contar con plantas en los centros de trabajo tiene enormes beneficios para los empleados, pues además de su valor estético y su papel en la purificación del aire, las plantas producen efectos directos en la personalidad de los trabajadores, favoreciendo el bienestar general, la eficacia y la concentración. Sobre todo, observaron una reducción de los problemas de salud del personal y del ausentismo laboral.

Por su parte, científicos suecos han destacado las potencialidades medicinales que tienen los árboles y las áreas verdes sobre pacientes internados en hospitales, asilos de ancianos y casas de salud. En general, sus investigaciones señalaron el hecho de que las personas que convalecían en sitios rodeados de árboles se sentían más felices, gozaban de un mejor sueño, requerían de menos medicamentos y presentaban menores grados de ansiedad.

Y si bien las áreas arboladas reportan estos enormes beneficios para la salud, es importante subrayar que cada especie y cada árbol –por sí mismo- tiene innumerables propiedades curativas que benefician al ser humano. Por ejemplo, se sabe que algunas variedades de Fresno tienen sustancias efectivas para reducir las inflamaciones, apaciguar los dolores artríticos o drenan las vías urinarias. El Eucalipto y el álamo son magníficos para afectaciones de las vías respiratorias, y el Sauce Llorón es usado para combatir la calvicie, la caspa y la seborrea, y el té de hojas de Nogal se prescribe para tratamientos diabetes, problemas estomacales y hepáticos, entre muchas patologías más.

En fin, sólo he querido mencionar algunos breves ejemplos de ese ancestral vínculo que une a los seres humanos con los árboles, recordar junto con usted la estrecha relación que estos enormes y bondadosos seres vivos tienen con nuestra salud y con la calidad de vida en todos los espacios de nuestra ciudad; pero también, es una invitación para que usted, estimado lector, haga una pausa en el acelerado y estresante ritmo cotidiano, contemple a los árboles que hay en el camino a su casa o a la oficina, al que está afuera de su ventana o en la banqueta, y descubra si se trata de un Fresno, un Trueno, una Jacaranda o un Tepozán, y así pueda informarse y reflexionar sobre los beneficios que los árboles brindan a su salud cotidianamente.  En verdad, yo le invito a conocer y a amar a estos importantes aliados de su salud.  

   

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón