El ruido no es percibido como un problema de contaminación ambiental

Tiene graves consecuencias en la comunicación y la convivencia social, pero también en la salud humana

Noticiero Antena Radio / 107.9 de FM y 1220 de AM, 16 de junio de 2008

Muchos de los problemas de contaminación que padecemos hoy, principalmente en las grandes ciudades, no son percibidos por la mayoría de las personas como eso -como contaminación ambiental-, y por tanto, no han merecido nuestra total atención para ponerles un control, evitarles o denunciarles. Sin embargo, aunque no los percibamos, son problemas que están teniendo un efecto adverso tanto en nuestra salud como en nuestra calidad de vida.

Ese es el caso de la contaminación auditiva o, más coloquialmente, el ruido. A diferencia de la contaminación atmosférica (o del aire), donde sí hay una percepción ciudadana del problema y –por tanto- existen medidas específicas para abatirle, así como sistemas de monitoreo (RAMA) o programas gubernamentales donde además participa la población y la industria (el programa HOY NO CIRCULA, en el DF), el tema de la contaminación por ruido no ha recibido en mi opinión una atención suficiente para controlarle y/o abatirle decididamente.

El ruido no sólo es responsable de problemas de comunicación y de deterioro de la convivencia social, sino también de severos daños a la salud humana: hay pérdida del oído, trastornos del sueño, problemas de atención, malestar o estrés, trastornos psicofísicos y gastrointestinales, afecciones cardiovasculares, retraso escolar, conductas agresivas, entre muchas otras.

Existe una clara frontera donde el sonido se convierte en ruido. Prácticamente todos los seres humanos somos capaces de identificarla, pues en el momento en el que comenzamos a sentir molestias y dolor, es cuando se están rebasando los límites de tolerancia física al ruido.

El ruido se pueden ponderar a través de una unidad de medida llamada “decibel”, y el límite entre el sonido y el ruido –de acuerdo a los expertos- se ubica generalmente en los 65 decibeles. Así, por ejemplo, una conversación normal está entre los 40 y los 45 decibeles, y en el caso extremo, el ruido generado por el despegue de un avión sobre la pista alcanza hasta los 140 decibeles. Se considera que a los 180 decibeles se puede llegar a la pérdida irreversible del oído.

Desde el año de 1994, en México, existe una Norma Oficial Mexicana (NOM-081-SEMARNAT-1994) que establece los máximos permitidos de ruido para las fuentes fijas (es decir, para establecimientos industriales, comerciales o de servicios), los métodos para su medición y los horarios de tolerancia. En dicha norma, se establece que de 06:00 a las 22:00 horas, ningún establecimiento deberá rebasar los 68 dB; y de las 22:00 a las 06:00 horas, no se deberá superar los 65 dB.

En el caso del DF, existe –desde septiembre de 2006- una norma más estricta, donde de las 06:00 a las 20:00 horas el máximo será de 65 dB y de las 20:00 a las 06:00 horas de 62 dB.

Existen muchas medidas que podemos tomar –en nuestras casas o negocios- para evitar la contaminación auditiva, tales como el aislamiento del ruido con materiales que lo absorban (corcho, unicel, etc.); la colocación de resortes o amortiguadores en máquinas, y desde luego, buscar por todos los métodos disponibles para no perturbar la tranquilidad y salud de nuestros vecinos haciendo ruido.

Del otro lado, cuando somos víctimas de un vecino ruidoso (ya sea un comercio o una casa habitación), también podemos acudir a las autoridades ambientales del lugar donde vivimos para denunciar el incumplimiento de la normatividad vigente en la materia.

 

Niveles Sonoros y Respuesta Humana

Sonidos característicos

Nivel de presión sonora [dB]

Efecto

Zona de lanzamiento de cohetes
(sin protección auditiva)

180

Pérdida auditiva irreversible

Operación en pista de jets
Sirena antiaérea

140

Dolorosamente fuerte

Trueno

130

 

Despegue de jets (60 m)
Bocina de auto (1 m)

120

Maximo esfuerzo vocal

Martillo neumático
Concierto de Rock

110

Extremadamente fuerte

Camión recolector
Petardos

100

Muy fuerte

Camión pesado (15 m)
Tránsito urbano

90

Muy molesto
Daño auditivo (8 Hrs)

Reloj Despertador (0,5 m)
Secador de cabello

80

Molesto

Restaurante ruidoso
Tránsito por autopista
Oficina de negocios

70

Difícil uso del teléfono

Aire acondicionado
Conversación normal

60

Intrusivo

Tránsito de vehículos livianos
(30 m)

50

Silencio

Líving
Dormitorio
Oficina tranquila

40

 

Biblioteca
Susurro a 5 m

30

Muy silencioso

Estudio de radiodifusión

20

 

 

10

Apenas audible

 

0

Umbral auditivo

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