Tiraderos clandestinos, problemática ambiental que persiste en las principales ciudades de México

7 de mayo de 2008 / Noticiero Monitor de la Tarde, con Enrique Muñoz / 1320 y 560 de AM

 

La proliferación de tiraderos clandestinos de basura en muchas de las grandes ciudades y poblados de México, acarrea una serie de problemas ambientales que están afectando a la salud de sus habitantes. La generación y mala disposición de basura trae consigo problemas tan complejos como:

a.      El gasto de energía y de materias primas que son utilizados en la elaboración de los envases y productos que después desecharemos, energía y materiales que con frecuencia provienen de recursos que no son renovables, como petróleo y minerales. Cuando nos deshacemos de lo que consideramos basura, en realidad estamos tirando recursos naturales.

b.      La contaminación del agua. El agua superficial se contamina por la basura que se concentra en ríos y cañadas. Pero el problema principal es el que no vemos. Recordemos que en los lugares donde se concentra basura se filtran líquidos conocidos como lixiviados, que contaminan el agua del subsuelo de la que, en nuestra ciudad, todos dependemos.

c.      La contaminación del suelo. La basura cambia la composición química del suelo y obstruye la germinación y crecimiento de vegetación.

d.      La contaminación del aire, por la putrefacción de la materia orgánica, los frecuentes incendios y por los residuos y bacterias que son dispersados por el viento, además de la generación de gas metano.

e.      Proliferación de fauna nociva, como ratas, moscas y todo tipo de bacterias que pueden resultar peligrosas para la salud de los seres humanos y de los animales.

 

De acuerdo con cifras del Departamento de Limpia del DF (2006), existen en la ciudad alrededor de 900 tiraderos clandestinos, cada uno de los cuales genera diariamente más de una tonelada de basura; a ellos se suman al menos otros 15 mil tiraderos menores.  En estos tiraderos clandestinos es arrojada por los ciudadanos y comercios alrededor del 10% de la basura de la ciudad; ello significa que cada día van a parar a la vía pública más de mil 200 de las alrededor de 13 mil toneladas de desechos de la capital. Si consideramos que la Zona Metropolitana del Valle de México genera en conjunto más de 21 mil toneladas de basura, el problema crece exponencialmente.

El mayor número de tiraderos de gran volumen se ubica en las delegaciones Iztapalapa, Miguel Hidalgo y Venustiano Carranza. Tan sólo por la dimensión de su territorio, en Iztapalapa se ubican más de 200, mientras que Venustiano Carranza y Miguel Hidalgo tienen entre 130 y 150. En cuanto a tiraderos menores, la delegación Cuauhtémoc tiene entre mil 500 y 2 mil pequeños puntos de depósito de bolsas de basura, según Servicios Urbanos en esta demarcación.

Otro problema que es de considerar, es la acumulación de residuos sólidos en los terrenos baldíos. Dada la imposibilidad de que el servicio público de limpia ingrese a predios particulares para recoger la basura, así como la falta de mantenimiento de estos terrenos por parte de sus propietarios, los problemas de contaminación y propagación de fauna nociva se vuelven significativos y afectan a la salud de la población. Para resolver esto, además de que la autoridad implemente medidas como incrementar y mejorar el servicios de limpia, así como llevar a cabo campañas educativas sobre este tema y entre la población, Francisco Calderón apuntó hacia la adopción de hábitos de consumo más sustentables, que generen menos residuos sólidos y -desde luego- buscar reutilizar y reciclar estos materiales de desecho. También es importante conocer la legislación vigente en materia de residuos sólidos, donde se establecen obligaciones no sólo en cuanto al manejo integral de nuestra basura, sino de otro tipo de responsabilidades (como el barrido diario de frentes de casa, banquetas y áreas comunes) que buscan en última instancia proteger nuestra salud.

En la Ciudad de México no estamos teniendo un manejo eficiente ni estamos aprovechando el potencial intrínseco de los residuos sólidos, como sucede en algunos municipios de la ciudad de Monterrey, Nuevo León. Allá, los residuos orgánicos son aprovechados para la generación de energía eléctrica, dada su capacidad para producir gas metano que -se sabe- en una fuente energética más limpia que el petróleo. Desafortunadamente, apuntó Calderón Córdova, en nuestro país no ha habido el impulso ni la voluntad política para incursionar en otro tipo de energías más limpias (eólica, solar o hídrica), lo que implica continuar aportando a nuestra atmósfera grandes cantidades de dióxido de carbono por la quema de petróleo y contribuyendo al problema del calentamiento global.

Finalmente, el especialista invitó a los radioescuchas a tener un manejo responsable y adecuado de la basura, lo que además significa una transformación sustantiva en la manera en que consumimos y -desde luego- en la manera en que nos relacionamos con las autoridades responsables del manejo de los desperdicios que produce la ciudad.

 

Ley de Residuos Sólidos del Distrito Federal:

Artículo 25: Queda prohibido por cualquier motivo:  ….

 IV. Arrojar o abandonar en lotes baldíos, a cielo abierto o en cuerpos de aguas superficiales o subterráneas, sistemas de drenaje, alcantarillado o en fuentes públicas, residuos sólidos de cualquier especie; …

 Artículo 24. Es responsabilidad de toda persona, física o moral, en el Distrito Federal:

II. Barrer diariamente las banquetas, andadores y pasillos y mantener limpias de residuos sólidos los frentes de sus viviendas o establecimientos industriales o mercantiles, así como los terrenos de su propiedad que no tengan construcción, a efecto de evitar contaminación y molestias a los vecinos;

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