La deforestación, factor que acelera el cambio climático del planeta

Ollin Caban. IMER Radio Ciudadana 660 AM
Ciudad de México
Lunes 13 de noviembre, 2006

Transmitido el jueves 9 de noviembre de 2006. (21:00-22:00) horas Texto: Érika Larios.

En la emisión del jueves pasado del programa “Ollin Caban”, que se transmite a través de la frecuencia 660 AM Radio Ciudadana del IMER, el Lic. Francisco Calderón Córdova, Coordinador de Participación Ciudadana y Difusión de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial del Distrito Federal, invitó al auditorio a reflexionar sobre el cambio climático que padece el planeta.

Al respecto, comentó que una de las principales causas de este fenómeno es la pérdida de la cubierta vegetal y la deforestación; y esta situación la atribuyó, principalmente, a que los seres humanos no tenemos aprecio por los árboles que están enfrente de nuestras casas o en los parques, y los talamos o podamos mal. “Muchas veces, la gente se queja de que el árbol tira basura, pero no conocemos todas las propiedades que ese árbol tiene, así como los impactos que genera a nuestra salud física y psicológica”.

El vocero de la PAOT agregó que estudios han demostrado que existe un efecto muy positivo sobre la psicología y la salud de quienes habitan o trabajan en lugares arbolados, en contraste con la gente que realiza la mayor parte de sus actividades en paisajes áridos o en las llamadas “islas de calor”. Las personas que se desarrollan en estos ambientes, dijo, regularmente padecen emociones adversas como angustia, irritación, tristeza o estrés. “En cambio, los lugares arbolados o áreas verdes han demostrado tener potencialidades medicinales, sobre ancianos y residentes de casas de salud, así como en las personas en general”.

El funcionario ambiental invitó a los radioescuchas a que conozcan y se informen más sobre los árboles, ya que además de ayudar a evitar el cambio climático, poseen propiedades muy particulares en sí mismos. Por ejemplo, señaló, el eucalipto se emplea para curar enfermedades de las vías respiratorias; los cocos de las palmeras, para el tratamiento de parásitos; el álamo, para enfermedades respiratorias y de la piel, así como para el tratamiento de hemorroides; el sauce llorón –que se encuentra más hacia el Valle de Toluca-, es usado para combatir la calvicie, la caspa y la seborrea; por su parte, el té de nogal se prescribe para los tratamientos de diabetes o problemas estomacales, hepáticos o de anemia.

Recomendó consultar la “Guía de Árboles y Arbustos de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México”, editada por la Red de Museos, Centros y Organizaciones de Educación Ambiental del Valle de México, AC. (Remuceac) en colaboración con el Gobierno del Distrito Federal y la Universidad Autónoma Metropolitana, en donde muestra la gran variedad de árboles con la que contamos los capitalinos, y las propiedades que tienen cada uno de ellos.

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