En el tema ambiental, todos somos responsables

La Voz Amiga / Grupo Monitor, 1320 AM, 1560 AM
Ciudad de México
Martes 20 Marzo, 2007

Entrevista transmitida el jueves 15 de marzo de 2007. 1:00-5:00 hrs. Texto: Érika Larios.

La madrugada del jueves pasado, se transmitió una emisión más del programa La Voz Amiga –que conduce Carlos Jaime simultáneamente por las frecuencias 1320 AM y 1560 AM de Grupo Monitor-, en la que se contó con la presencia en el estudio del Lic. Francisco Calderón Córdova, Coordinador de Participación Ciudadana y Difusión de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial del Distrito Federal (PAOT), quien durante cuatro horas abordó de manera amplia la problemática ambiental y urbana que padece la Ciudad de México.

Luego de un comentario inicial por parte del conductor, el funcionario dijo que efectivamente antes el tema ambiental estaba relegado y no era prioritario para la opinión pública; sin embargo, ahora, la situación del medio ambiente está preocupando más a la población, ya que su cuidado incide directamente sobre nuestra calidad de vida y salud. Recordó que el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para nuestro desarrollo está consignado en la Constitución, pero apenas en 1996 se creó la primera Ley Ambiental del Distrito Federal, en la que se garantiza el acceso a la justicia ambiental.

La función de la PAOT

El invitado señaló que la PAOT es una institución muy joven, creada por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, que atiende tanto los temas ambientales como los relacionados con el desarrollo urbano; ya que las cuestiones ambientales están directamente relacionadas con las actividades que realizamos los seres humanos sobre el territorio. “Nuestra función es vigilar al Gobierno de la ciudad, a las delegaciones y a otras instituciones, para que se cumpla con la legislación en la materia. Vigilamos a las autoridades; somos una de las cuatro autoridades que existen en el DF en materia ambiental y recibimos denuncias cuando hay violación o incumplimiento de la normatividad existente”. Además, la institución cuenta con un alto nivel de especialización, debido a la preparación de su personal en los temas ambientales y urbanos.

Importante, mantener la calidad del aire de la ciudad

Al ser cuestionado sobre los conocidos Índices Imeca (Índice Metropolitano de la Calidad del Aire), Calderón Córdova comentó que este mecanismo sigue vigente y ahora es mucho más estricto, ya que los límites para activar una precontigencia o contingencia ambiental –en donde dejan de funcionar las plantas de asfalto, se prohíben ciertas actividades al aire libre y el Programa Hoy No Circula exige a ciertos vehículos dejar de circular uno y, en ocasiones, hasta dos días a la semana- se encuentran entre los 150 y los 200 puntos. Y aunque todavía se siguen presentando algunos días en los que la calidad del aire no es la adecuada y se rebasa la norma, éstos son cada vez menos.

 El funcionario explicó al auditorio que toda la política en materia de aire tiene más de 20 años de aplicarse en el DF y sus resultados, además de tangibles, han sido muy positivos para la calidad del aire en la zona metropolitana del Valle de México. Sería importante, dijo, que políticas similares fueran aplicadas en otros temas ambientales como el del agua.

Recordó que debido a la altura de la Ciudad de México y a la cadena montañosa que la rodea, constantemente la calidad del aire se ve afectada por la quema de combustibles, la quema de llantas en época de frío y los gases –como el metano- que desprenden los basureros al aire libre, y que son importantes precursores del calentamiento global. Sin embargo, dijo, los automóviles son el principal productor de contaminación del aire. Lo deseable sería contar con más transporte público o utilizar la bicicleta –que es uno de los programas que recientemente impulsa el Gobierno del DF junto con organizaciones ciudadanas y empresarios-, aunque para ello es necesario crear una infraestructura y una cultura vial y ciudadana. “Lo importante es buscar alternativas no motorizadas de movilidad en la ciudad y cambiar los hábitos y formas de transportarnos”. Además, desde la perspectiva de la salud, el uso de la bicicleta y el caminar es muy benéfico.

El también vocero de la PAOT señaló que, a su vez, todo esto tiene que ver con nuestros hábitos de consumo; el hecho de consumir conlleva una responsabilidad ambiental que muchas veces no percibimos ni entendemos. El uso de la energía, del vehículo y lo que compramos en las tiendas –que no sólo implica que pronto se convertirá en basura, sino que desconocemos su proceso de producción-, afectan el medio ambiente. Y aunque hay que reconocer que tampoco contamos con un transporte público muy adecuado, el metro de la Ciudad de México es un ejemplo del que debemos sentirnos muy orgullosos, ya que además de eficiente, no contamina.

El ruido, de lo más denunciado ante la PAOT

Francisco Calderón señaló que una de las principales problemáticas que tiene la capital es la contaminación generada por ruido. Generalmente, explicó, los problemas de este tipo se deben a cambios de uso de suelo; zonas habitacionales donde se instalan negocios o talleres que además de hacer ruido provocan vibraciones que afectan la tranquilidad de los vecinos. Lo que sí, dijo, es que el problema es tan común que una cuarta parte de las denuncias que recibe la PAOT tiene que ver con ruido y la otra cuarta parte, con cambios en el uso de suelo. Muchas veces creemos que nuestro terreno o casa puede ser utilizado como queramos, sin tomar en cuenta que cada uno de los lotes que existen en el suelo urbano y en la parte rural de la ciudad tienen un uso permitido de acuerdo con la vocación del suelo.

Asimismo, señaló que existe una Norma en la materia en el DF –que apenas entró en vigor en noviembre del año pasado-, la cual establece que los límites sonoros máximos permitidos no deben rebasar los 62 decibeles por la noche y los 65 por el día; lo que la hace aún más estricta que la que existe a nivel federal. Por otra parte, el funcionario explicó que este tipo de contaminación a su vez trae consigo serios problemas en la salud, los cuales no sólo se identifican con la pérdida del oído, sino también con afectaciones gastrointestinales, estrés y otros padecimientos que sólo podrían ser detectados por un médico.

La denuncia como arma de los ciudadanos

Una herramienta con la que cuentan los habitantes de la ciudad y una forma de participar en el cuidado de nuestro entorno es a través de la denuncia; informando a las autoridades cuando no se esté cumplimiento con la normatividad que, aunque no la conozcamos, percibimos que se está alterando el orden en la convivencia, señaló el funcionario.

La autoridad está obligada a hacer cumplir la ley y, en este caso, la PAOT debe exigir su cumplimiento. Entre las actuales facultades de la institución se encuentra el emitir Recomendaciones, que al momento de ser aceptada por la autoridad a la cual es dirigida, se vuelve obligatoria. En caso de no aceptarse, también obliga a ésta a acudir ante la ALDF para explicar el motivo de su rechazo. Sin embargo, dijo, no hay que ver a las Recomendaciones como un regaño, sino como una asesoría especializada que tiene como objetivo el beneficio de nuestro ambiente.

El valor ambiental de las áreas verdes

El Lic. Calderón Córdova explicó que más de la mitad del territorio del DF es suelo de conservación o área verde, donde únicamente está permitido llevar a cabo actividades forestales, entre otras propias de la zona. Por ejemplo, citó, la función de los humedales de Xochimilco es regular el clima de la capital; por su parte, los parques, los camellones o el árbol que está enfrente de nuestra propiedad, es decir, toda aquella superficie que cuente con cobertura vegetal, tiene un valor ambiental importante para la ciudad.

Afortunadamente, señaló, existen ciudadanos que denuncian cualquier afectación que padezcan estas áreas. Si bien, en la ciudad se permite la poda o hasta el derribo de árboles, hay reglas para hacerlo que establecen también las medidas a adoptar para restituir los daños provocados al ambiente. Por su parte, el mismo Código Penal para el DF contempla los delitos ambientales con penas tan severas que, incluso, llevan a la gente a la cárcel.

El vocero informó que en la ciudad existe alrededor de 74 barrancas que proporcionan importantes servicios ambientales a la población, tales como filtrar el aire, captar agua y mitigar el ruido; desgraciadamente, dijo, muchas de ellas se encuentran invadidas o rellenas de basura y cascajo.

Alarmante, la problemática del agua

En relación con la problemática del agua, el invitado comentó que aquí influye la educación que hemos recibido. Desde pequeños se nos enseñó que la mayor parte del planeta está conformada por agua, “haciéndonos creer que el agua era un recurso infinitamente renovable y que nunca se nos iba a acabar”. Sin embargo, hay que tener en cuenta que del 100 por ciento del agua que existe en la Tierra, el 97.5 es agua salada y el 2.5 dulce, pero como gran parte de esta agua está congelada, entonces sólo disponemos en realidad del 0.3 por ciento para consumir.

Francisco Calderón lamentó que aún cuando muchos conocemos la realidad del agua -en el mundo más de mil millones de personas no tienen acceso al agua potable; la tercera parte de la humanidad no cuenta con servicios sanitarios; más de la mitad de las camas de los hospitales en el planeta están ocupadas por gente que tienen enfermedades relacionadas con la mala calidad del agua; alrededor de 6 mil niños y niñas mueren diariamente por enfermedades causadas por la falta de agua potable; en varias regiones de Asia y África, la gente camina, en promedio, hasta 6 kilómetros para lograr abastecerse de agua; y aquí en México, en donde se asienta el 80 por ciento de la población (norte y centro del país), sólo se dispone del 20 por ciento del agua, y en donde está el 80 por ciento del agua disponible en nuestro país (sur y sureste) sólo habita el 20 por ciento de la población-, la seguimos “tirando por el excusado” al predominar una cultura del desperdicio.

Si bien es cierto, dijo, que todavía hay agua en nuestro país, el acceso y la distribución del recurso no es el idóneo. En los países en vía de desarrollo, como en México, cada persona utiliza en promedio 10 litros diarios de agua; pero en los países desarrollados, el promedio es de 135 litros por persona, aunque hay lugares en los que se dispone de hasta 300 litros diarios de agua. Otros datos importantes y dignos de considerar son que, en el DF, 7 de cada 10 litros se extraen del subsuelo, mientras que el 30 por ciento restante se trae de la Cuenca del Río Lerma y del Sistema Cutzamala. Lo alarmante, enfatizó, es que ese mismo 30 por ciento se pierde en fugas y otro tanto se desecha como “agua puerca” al Río Tula en el estado de Hidalgo.

El Coordinador de Participación Ciudadana y Difusión detalló que la mayor parte de las fugas se presentan en nuestros hogares (goteras por tuberías rotas y falta de mantenimiento de los excusados, principalmente). Lamentó que haya gente padeciendo la crisis del agua y recordó que, tan sólo en Iztapalapa, más de 400 mil familias diariamente no tienen acceso a este recurso; y cuando la tienen, su calidad es mala.

Arranca en el DF programa de acopio de pilas usadas

En cuanto al grave problema ambiental que representan las pilas, el funcionario explicó que en nuestro país se consumen en promedio por persona 10 pilas por año –que multiplicándolas por los 100 millones de habitantes, representan mil millones de pilas por año-, las cuales contienen compuestos tóxicos (como mercurio, plomo, litio, cadmio y níquel) y no reciben el manejo como residuo peligroso que son -una sola pila de botón (como la de los relojes) es capaz de contaminar 600 mil litros de agua-.

Se trata, dijo, de 35 mil 500 toneladas de baterías de desecho, de las cuales el 50 por ciento son piratas. Afortunadamente, en estos días, el Gobierno del DF puso en marcha el Programa de Manejo Responsable de Pilas que pretende extenderse por toda la ciudad, y consiste en la instalación de unas “torres” en las que se podrán depositar las pilas descargadas, con la finalidad de que sean enviadas a un empresa recicladora para la separación y aprovechamiento de sus elementos. No obstante que existe este programa en la ciudad, el funcionario se pronunció por preferir el utilizar aparatos que utilicen corriente eléctrica, ya que las pilas son 450 veces más caras que la luz; o, en su caso, emplear pilas recargables.

En el problema de la basura, todos somos corresponsables

El tema de los residuos es sumamente importante y es urgente que tomemos conciencia al respecto, consideró el Lic. Francisco Calderón. Tan sólo en el DF se generan diariamente 12 mil toneladas de residuos, entre orgánicos e inorgánicos; si consideramos a la zona metropolitana, esta cantidad se incrementa a 20 mil toneladas. Lamentó que aunque hace un par de años dio inicio el programa de separación de residuos en la capital, éste no ha arrojado los resultados que se esperaban. El problema, dijo, es que se ha querido responsabilizar a la autoridad del tropiezo, cuando todos somos corresponsables, pues generamos aproximadamente kilo y medio de basura diaria en nuestras casas. Y de esas 12 mil toneladas, continuó, mil 500 toneladas se recogen tan sólo de la vía pública; lo que demuestra que no siempre “ponemos la basura en su lugar”.

El funcionario recomendó seguir separando la basura en las dos categorías que establece el programa de separación de residuos. Explicó que el motivo por el cual actualmente se está clasificando al papel dentro de los residuos inorgánicos es porque es más fácil recuperarlo para reciclarlo; no hay que olvidar que reciclar una tonelada de papel salva a 17 árboles. Por su parte, comentó, la finalidad de la separación de los residuos orgánicos es aprovechar su riqueza de nutrientes para crear composta que abone los suelos.

Asimismo, recordó que el mes pasado, la Asociación de Scouts de México organizó el evento “La flor de liz más grande del mundo”, gracias al cual se acopiaron latas de aluminio, cuyos recursos obtenidos por su venta fueron donados a organizaciones sociales que trabajan tanto con personas con capacidades diferentes, como en cuestiones ambientales.

El funcionario señaló que afortunadamente ya en algunas escuelas, a los alumnos se les concientiza sobre el problema de la basura. Reiteró que esto tiene que ver con los hábitos de consumo que tiene la población. Citó que en México, por ejemplo, se consumen cerca de 200 mil botellas de agua o refresco cada hora; muchas de las cuales no sólo podrían ser recicladas, sino también reutilizadas para acopiar pilas o guardar clavos o tornillos.

Otro caso ambiental exitoso, dijo, es el que se implementó en las colonias Roma y Condesa, donde los vecinos se organizaron con las autoridades y una empresa que elabora alimentos para perro, para colocar recipientes en donde se recolectan las heces caninas para elaborar composta. Estos ejemplos deberíamos seguirlos todos, aunque también hay que exigir que las autoridades hagan lo que les corresponde. Sin embargo, cuando veamos que la autoridad no aplica la ley que está obligada a aplicar, los ciudadanos pueden acudir a instancias como la PAOT para denunciarla.

Cabe destacar que durante el programa, el funcionario ambiental interactúo con el público radioescucha en la orientación de sus dudas sobre el tema, además de proporcionar continuamente información sobre la ubicación de la PAOT, sus números telefónicos para recibir asesoría o presentar una denuncia, los horarios de atención y el sitio web donde se puede consultar información ambiental y urbana de mucho de interés.

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