Importante no desvincular lo
ambiental de lo territorial
Las actividades diarias que realizamos deterioran la calidad
de nuestro entorno. La violación a los usos de suelo generan
impactos importantes en el medio ambiente
Cadena Rasa
620 AM
Carlos Baca y Jesús Espinosa Villanueva, conductores
Ciudad de México
Martes 15 Mayo, 2007
Entrevista transmitida el domingo 13 de mayo de 2007. 12-13
hrs. Texto: Érika Larios. Fotografía: Francisco Calderón.
Este
domingo, en el programa Eco 620 -que es conducido por el
orientador naturista Carlos Baca, pionero en nuestro país en
abordar la problemática ambiental a través de los medios, y
por Jesús Espinosa Villanueva-, se contó con la presencia
del
Lic. Francisco Calderón
Córdova, Coordinador de Participación
Ciudadana y Difusión de la
Procuraduría Ambiental y
del Ordenamiento Territorial del Distrito Federal,
quien platicó con el auditorio de Radio 620 AM sobre las
atribuciones y servicios que presta la institución, además
de la importancia de hacer valer nuestros derechos
ambientales y urbanos.
Luego de
felicitarlos por haber estrenado recientemente este espacio
–este día se transmitía apenas el segundo programa-, el
funcionario explicó que la
PAOT es el
equivalente de la Comisión de Derechos Humanos, pero en
materia ambiental. Se trata de un órgano autónomo, creado
por la Asamblea Legislativa del DF, cuya función principal
es vigilar que las autoridades ambientales de esta ciudad,
cumplan con las obligaciones que la ley les ha encomendado,
de proteger el medio ambiente y procurar el ordenamiento de
nuestro territorio.
Comentó
que es muy importante no desvincular lo ambiental de lo
urbano, ya que los dos aspectos van de la mano. El hecho de
cambiar la vocación, por ejemplo, de un suelo boscoso –que
es importante fábrica de agua y oxígeno, al captar el agua
de la lluvia y alimentar los mantos freáticos-, por una
actividad agrícola y después una urbana, va deteriorando la
disponibilidad del recurso en esta ciudad. Y
desgraciadamente esto se repite con una serie de actividades
que realizamos a diario, enfatizó
Calderón Córdova.
Por ello,
señaló, la
PAOT tiene
como objetivo defender el derecho de quienes habitamos esta
ciudad, de tener un medio ambiente y un territorio adecuado
para nuestra salud y desarrollo. El instrumento con el que
cuenta la institución es la “Recomendación”, gracias a la
cual se le señala a la autoridad lo que está fallando, cómo
aplicar la ley y cómo proteger adecuadamente al entorno.
La Procuraduría
está conformada por personal multidisciplinario con gran
capacidad en las actividades que realizan.
Sobre las
denuncias que recibe la
PAOT,
comentó que la mayor parte son por el ruido que generan
“fuentes fijas”, como lo son los establecimientos
comerciales, industriales o de servicios. Muchos de los
casos que se atienden tienen que ver con cambios en los usos
de suelo, cuando cada lote de la capital tiene bien
establecida su vocación –habitacional, mercantil, área
verde, mixto, entre otras-, la cual al ser violada genera
impactos importantes en el medio ambiente. Otras denuncias
tienen que ver con afectación a áreas verdes, poda o derribo
de árboles, desperdicio o contaminación del agua, etcétera.
El también
vocero apuntó que para poder amar o respetar a la
naturaleza, es necesario primero conocerla. Para poder
querer el árbol que está afuera de nuestra casa, “tenemos
que saber de qué especie es, a qué especies de insectos o de
aves alberga, cuál es su función en la captación de agua o
para generar oxígeno”. De ahí la importancia de divulgar
toda la información relacionada con el medio ambiente.
Asimismo, dijo, la forma en que todos los habitantes de la
ciudad pueden participar en la protección del medio ambiente
y en la conservación de los recursos es a través de la
“denuncia”, denunciando cuando autoridades, empresas o
vecinos están afectando nuestro entorno.
Por otra
parte, lamentó que para liberar algún anuncio publicitario,
se tenga que podar o derribar un árbol. Esa es muestra de un
gran desaprecio hacia nuestra naturaleza, a nuestro entorno,
a nuestra propia salud, ya que finalmente todas estas
acciones repercuten en nuestra salud, dijo.
Calderón
Córdova
recordó que, por fortuna, más de la mitad del territorio del
DF todavía es suelo de conservación –humedales como los de
Xochimilco y Tláhuac, bosques como en Tlalpan y parte de
Milpa Alta, y barrancas como en Cuajimalpa-, zonas que
tienen gran valor ambiental, pero que desafortunadamente por
venir en el coche no las vemos.
Al ser
cuestionado sobre el cambio climático, el funcionario
comentó que gracias a los medios todo mundo habla de él,
pero pocos se han puesto a analizar que éste se genera desde
nuestra casa, desde la forma en la que consumimos tanto la
energía como los alimentos. El que tomemos tantos lácteos,
tanta carne, está generando mayor producción ganadera; lo
que provoca, a su vez, mayor cantidad de excremento que
produce gas metano, uno de los principales gases precursores
del calentamiento global, apuntó.
A pesar de que hace 10 años la ciudad cuenta con una Ley
Ambiental, muchas veces la ignorancia también afecta al
ambiente.
Ejemplo de
ello es cuando se reforestan zonas que eran pastizales, pero
que estas acciones al parecer benéficas para nuestro
entorno, acaban con el hábitat de especies endémicas del DF
como el gorrioncito serrano, que está en peligro de
extinción, y que se desarrolla al ras del suelo, no en los
árboles.
Al ser
cuestionado si la
PAOT
también se encarga de atender denuncias relacionadas con el
tráfico de especies, el
Lic. Calderón
explicó que cualquier aspecto que tenga que ver la vida
silvestre es de competencia federal, por lo que habrá que
denunciarlo ante la Procuraduría Federal de Protección al
Ambiente (Profepa) que es un órgano de la Secretaría de
Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).