Los árboles, bienes públicos importantes para la sustentabilidad de la ciudad

  • Existe una Norma Ambiental para el Distrito Federal que establece los requerimientos y especificaciones técnicas que deberán cumplir autoridades y particulares que realicen la poda, derribo, trasplante y restitución de árboles.

Por Monitor de la Tarde, 1320 y 1560 de AM. / Grupo Monitor
Ciudad de México
Viernes 1 de febrero, 2008

Entrevista transmitida el miércoles 30 de enero de 2008. 20:15 horas Texto: Alberto G. Bojorges.

Este miércoles, en Monitor de la Tarde con Enrique Muñoz a través de la frecuencias 1320 y 1560 de AM, fue entrevistado el Lic.  Francisco Calderón Córdova, Coordinador de Participación Ciudadana y Difusión de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial del Distrito Federal (PAOT), acerca de la importancia y el cuidado de los árboles en la ciudad.

El funcionario comentó que el tema de los árboles es de suma importancia para el desarrollo sustentable de la ciudad, prueba de ello es que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) recomienda que por cada habitante de una ciudad haya como mínimo 12 metros cuadrados de áreas verdes. Sin embargo en el DF el promedio es de tan sólo siete metros cuadrados para cada ciudadano y lamentablemente en la zona oriente de la ciudad, sobre todo en la delegación Iztapalapa, el promedio baja hasta tres metros cuadrados por persona.

Calderón Córdova enumeró los servicios ambientales que proporcionan los árboles: nos brindan oxígeno; amortiguan el viento, el ruido y el polvo; ayudan a captar el agua; controlan posibles inundaciones y regulan la temperatura. Sobre esto último, explicó que la diferencia de temperatura entre un microclima arbolado como el de Xochimilco y  el de la plancha del Zócalo llega a variar hasta por 5 grados centígrados, gracias a las áreas verdes. También, señaló que cumplen una función cultural importante ya que muchas especies son endémicas y tienen una relación muy cercana con los pueblos, incluso llegan a convertirse en un componente social, en parte de su identidad.

El también vocero de la PAOT recordó que en la zona urbana de la ciudad -que por cierto es menos de la mitad del territorio total del DF-, es necesario darle un  mantenimiento adecuado a los árboles aplicando la normatividad específica, por ejemplo, si se requiere hacer una poda a la fronda, ésta no debe pasar del 25 por ciento del follaje, ya que de lo contrario podríamos ocasionar la muerte al árbol y eso está considerado un delito en el Código Penal local que se castiga con una multa de hasta 10 mil días de salario mínimo o seis años de cárcel.

Al ser cuestionado sobre quiénes en la ciudad de México tienen la facultad legal de realizar podas, el funcionario contestó que en vías primarias la encargada es la Secretaría de Obras y Servicios del GDF; mientras que en vías secundarias y demás calles, la función le corresponde a las delegaciones.  En cuanto a los particulares, estos también pueden hacerlo, siempre y cuando se acerquen a su delegación y ésta, por su parte, realice un dictamen técnico de las condiciones del árbol para, en dado caso, autorizar la poda;  ya sea que el árbol esté en vía pública o dentro de alguna propiedad privada. No hay que olvidar que los individuos arbóreos son bienes públicos y no podemos disponer de ellos sin el permiso de la autoridad competente, subrayó.

Francisco Calderón explicó que la poda de un árbol sólo la puede hacer una persona que se encuentre certificada según la “Norma Ambiental para el Distrito Federal” , la cual establece los requerimientos y especificaciones técnicas que deberán cumplir  autoridades y particulares que realicen la poda, derribo, trasplante y restitución de árboles. Como la certificación es obligatoria para todo el personal encargado de hacer este trabajo, la PAOT se ha dado a la tarea de impartir cursos a las 16 delegaciones para asegurar que se siga la norma estrictamente. Ahora bien, es necesario saber que antes de recurrir al derribo de un árbol afectado por una plaga, existen formas, incluso biológicas y no químicas, de poder salvarlo. También -aclaró-, en algunos casos sí se pueden derribar árboles, sobre todo, cuando existe algún tipo de riesgo para la vida de la gente o sus bienes, pero para restituir el daño deberán plantarse entre cuatro y ocho árboles dependiendo del tamaño, las características y la especie del árbol derribado.

Un problema grave que enfrenta la ciudadanía al querer tramitar un permiso para la poda, derribo o trasplante de árboles es la lentitud con que las autoridades atienden la solicitud, ante lo cual, el funcionario recomendó acudir a los Centros de Servicio y Atención Ciudadana (CESAC) que existen en todas las delegaciones para solicitar el servicio y, en caso de haber un problema, invitó a la ciudadanía a acercarse a la PAOT para agilizar el trámite, así como para denunciar cualquier acto o actividad que pueda constituir una violación a la normatividad ambiental o urbana.

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